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Susana Díaz y Page reabren la herida del PSOE de 2016 tras los vídeos del supuesto “pucherazo”

Los vídeos del Comité Federal del PSOE de 2016 reabren la guerra interna por la urna, el “pucherazo” y la caída de Sánchez

Comité Federal del PSOE de 2016 - Imagen de archivo/ PSOE
photo_camera Comité Federal del PSOE de 2016 - Imagen de archivo/ PSOE

La publicación de imágenes inéditas del Comité Federal del PSOE del 1 de octubre de 2016 por The Objetive ha reabierto una de las mayores crisis internas del partido. Aquel día, Pedro Sánchez acabó dimitiendo como secretario general tras una reunión marcada por gritos, tensión, acusaciones de “pucherazo” y una fuerte división entre sus partidarios y el sector próximo a Susana Díaz.

El punto central de la polémica fue la forma de votar. El equipo de Sánchez defendía una votación secreta en urna, mientras los críticos reclamaban una votación visible y transparente dentro de la sala. Las nuevas imágenes muestran el traslado de una urna a otra estancia, lo que ha alimentado de nuevo las sospechas sobre un intento de controlar el proceso interno.

Qué fue el supuesto “pucherazo”

Los críticos sostienen que aquel día se intentó sacar adelante una votación en condiciones poco claras, con una urna fuera del espacio principal del Comité Federal y sin garantías suficientes de transparencia.

Susana Díaz, entonces presidenta de la Junta de Andalucía, pidió que la urna estuviera visible y que el proceso se hiciera “desde la legalidad”. Según las imágenes difundidas, varios dirigentes protestaron entre gritos de “pucherazo”, “cobardes” y “sinvergüenzas”.

Pedro Sánchez, por su parte, defendía que el voto secreto era la forma de garantizar la libertad de los miembros del Comité.

Qué dicen ahora Susana Díaz y Emiliano García-Page

Susana Díaz ha evitado alimentar la polémica, pero ha reconocido el daño personal que le provocó aquel episodio. La exdirigente socialista ha asegurado que “sufrió más de lo que humanamente se puede aguantar” y que ha tardado mucho en recuperarse de aquello.

Díaz también admite que quizá cometió errores y que debería haber explicado mejor lo ocurrido, aunque insiste en que volvería a mantener la misma posición política.

Más duro ha sido Emiliano García-Page, que ha hablado abiertamente de “intento de hurtar la democracia del PSOE” y de “claro pucherazo”. El presidente de Castilla-La Mancha sostiene que aquel día se intentó impedir que parte del Comité votara con garantías y asegura que el partido estuvo cerca del colapso.

Por qué hablan ahora, diez años después

El motivo inmediato es la publicación de los vídeos inéditos, que han devuelto el episodio al debate público. Hasta ahora, aquel Comité Federal se conocía por testimonios, fotografías y crónicas internas, pero no por imágenes completas de la tensión vivida.

La pregunta política es por qué dirigentes que siguieron en el PSOE y continuaron en cargos institucionales hablan ahora. La explicación está en que las imágenes han reabierto una herida que nunca terminó de cerrarse. Muchos de los protagonistas optaron durante años por guardar silencio para no agravar la fractura interna del partido.

Ahora, con el material audiovisual sobre la mesa, algunos críticos consideran que tienen una prueba visual de lo que denunciaron entonces. Otros, como Susana Díaz, prefieren no revivirlo por el coste personal y político que tuvo.

Una herida que sigue condicionando al PSOE

El Comité Federal de 2016 no fue solo una crisis orgánica. Marcó el inicio de una nueva etapa en el PSOE: Sánchez dimitió, una gestora asumió el control y meses después recuperó la secretaría general en primarias.

Diez años después, aquellas imágenes vuelven a dividir al socialismo entre quienes ven un intento de manipulación interna y quienes consideran que se está utilizando el pasado para atacar al actual liderazgo del partido.