Con motivo del 95.º aniversario de la proclamación de la Segunda República, Izquierda Unida (IU) ha hecho público un manifiesto en el que reivindica aquel periodo histórico como un "avance incalculable" en términos democráticos y sociales. La formación utiliza la efeméride para trazar un paralelismo entre los años 30 y la actualidad, alertando sobre la "internacionalización de un fascismo de nuevo cuño" y la necesidad de articular una alternativa política transformadora.
El texto subraya que, frente a una derecha que IU califica de reaccionaria, la respuesta debe pasar por la construcción de un país republicano que recupere la esencia de la Constitución de 1931: un "país de trabajadores y trabajadoras". Para lograrlo, la organización propone situar la vida de la clase trabajadora en el centro de la acción política y avanzar hacia un modelo de Estado basado en el "republicanismo laico y federal".
La unidad popular como herramienta frente a la reacción
El manifiesto de Izquierda Unida enfatiza que la construcción de alianzas es parte de su "ADN ideológico". Ante lo que definen como una "ofensiva reaccionaria" que amenaza con el autoritarismo y la insolidaridad, la formación hace un llamamiento a reforzar un gran frente amplio que sume a fuerzas políticas, sociales y a la ciudadanía. Según IU, este espacio compartido es la única vía para frenar a quienes han "normalizado la mentira y la corrupción en las más altas instituciones del Estado". Pero no se refiere probablemente al gobierno de Pedro Sánchez, lleno de escándalos de corrupción, sino a la "derecha".
En este sentido, IU defiende su proyecto de una España "no militarista, justa, solidaria, federal y laica", contraponiéndolo a los intereses privados en servicios esenciales. El manifiesto es rotundo en la protección de los servicios públicos: "Defendemos lo público frente al negocio, ya sea en la sanidad, la vivienda o la educación", reza el documento, que también sitúa la paz como una bandera prioritaria frente a los tambores de guerra.
Un desafío global y coordinado
Para Izquierda Unida, el avance del "fascismo actual", aunque se presente bajo formas populistas, mantiene una esencia basada en la "xenofobia, el ultranacionalismo y el desprecio por la democracia".
El manifiesto concluye que la historia interpela de nuevo a la izquierda para dar una respuesta a la altura de las circunstancias, tal y como se hizo en los años 30 mediante procesos de unidad popular.
Con este llamamiento, IU cierra su jornada conmemorativa reafirmando su compromiso con la superación del actual modelo de Estado, apostando por la solidaridad y la justicia social como motores de una nueva arquitectura institucional para España.