El Ayuntamiento de Torrelodones ha logrado dar un vuelco a su situación financiera. Según los datos de la liquidación presupuestaria de 2025, el actual equipo de Gobierno ha conseguido reducir la inestabilidad de las arcas públicas en 2,13 millones de euros, pasando de un desequilibrio de 2,8 millones en 2024 a apenas 674.000 euros al cierre del pasado ejercicio.
Este saneamiento es el resultado directo de la aplicación del Plan Económico Financiero (PEF), una herramienta de obligado cumplimiento por la Ley de Estabilidad Presupuestaria que el Ejecutivo local del Partido Popular puso en marcha para corregir el déficit acumulado de la etapa anterior.
El ayuntamiento ha logrado equilibrar sus cuentas corrientes con unos ingresos de 29,27 millones de euros frente a unos gastos de 29,05 millones. Entre las partidas más relevantes de 2025 destacan: 13,06 millones de euros en ingresos directos, 12,83 millones de euros en gastos de personal y 13,99 millones de euros en bienes corrientes y servicios: .
La alcaldesa, Almudena Negro, ha defendido su modelo de gestión basado en la eficiencia: "Hemos recortado contratos y asesorías innecesarias por importe de más de un millón de euros". Según el Gobierno local, el desequilibrio de 2,8 millones afloró en 2024 tras el periodo de suspensión de reglas fiscales (2020-2023) dictado por el Ejecutivo central.
Con estos resultados, Torrelodones cumple la regla de gasto y se sitúa en una posición que el Gobierno municipal califica de "inmejorable" para acometer nuevas inversiones y mejorar los servicios públicos para los vecinos en lo que queda de legislatura.