El sector del ferrocarril en España ha encajado un retroceso operativo histórico durante el arranque del ejercicio. De acuerdo con la última 'Estadística de transporte ferroviario' hecha pública este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el tren transportó en todo el territorio nacional un total de 154,52 millones de viajeros en el primer trimestre de este año, lo que representa una contracción del 12,0 % en comparación con el mismo periodo de 2025.
Esta caída de doble dígito se consolida oficialmente como la mayor pérdida de pasajeros en un lustro. Para encontrar un desplome más acusado en las series históricas del INE es necesario remontarse al primer trimestre del año 2021, fecha en la que el flujo de usuarios se hundió un 37,7%, una etapa que estuvo fuertemente condicionada por las restricciones sanitarias de la pandemia de la COVID y la paralización logística que provocó el paso de la borrasca Filomena.
La tormenta perfecta de enero: siniestros, huelgas y fallos técnicos
El balance del INE vincula el drástico cambio de tendencia en el transporte de pasajeros a una sucesión de problemas operativos y accidentes de gravedad concentrados a principios de año. En concreto, el origen de este descenso de la demanda vino motivado de forma directa por las interrupciones en la circulación derivadas del accidente de Adamuz (Córdoba) y del descarrilamiento de un convoy en Gelida (Barcelona), ambos sucesos registrados durante el mes de enero.
A estos dos siniestros iniciales se sumó una concatenación de incidencias en las semanas posteriores que terminaron por penalizar la fiabilidad del servicio en varias líneas, destacando de manera técnica factores meteorológicos adversos, con cortes puntuales en el suministro y desprendimientos provocados por las intensas lluvias, y deficiencias en la infraestructura, con problemas de carácter técnico en las catenarias y en la gestión de los sistemas de señalización. También paros y jornadas de huelga secundadas por los sindicatos de maquinistas, que obligaron a cancelar centenares de trayectos programados.
Mínimos de viajeros desde 2022 y desplome paralelo de las mercancías
La brusca contracción de los tres primeros meses del año trunca la tendencia de estabilización que venía dibujando el ferrocarril, tras haberse anotado un ligero aumento del 0,5% en el último trimestre de 2025 y un recorte previo del 1,7% durante el tercer trimestre de dicho año. Los 154,52 millones de pasajeros contabilizados entre enero y marzo de este año constituyen la cifra trimestral de usuarios más baja registrada en España desde el tercer trimestre de 2022, periodo en el que el volumen se situó en los 127,61 millones de personas.
Los problemas en la red ferroviaria no solo pasaron factura al tráfico de personas, sino que impactaron con idéntica dureza en el tejido industrial y comercial del país. En este sentido, las variables del INE reflejan un descenso interanual del 11,4% en el volumen de mercancías transportadas por tren, moviendo un total de 4,91 millones de toneladas. Esta contracción en el sector logístico representa el peor dato de actividad para el transporte de carga ferroviaria desde el segundo trimestre de 2024, cuando el movimiento de mercancías retrocedió un 13,8%.