Movilidad

Chamartín-Clara Campoamor estrena su gran vestíbulo principal y duplica la capacidad de sus vías de alta velocidad

El nuevo vestíbulo principal de la estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor entra hoy en servicio tras una inversión de 560 millones de euros. La ambiciosa reforma duplica la capacidad de la alta velocidad y eleva la superficie de atención a los viajeros a 27.000 metros cuadrados.

Chamartín-Clara Campoamor estrena su gran vestíbulo principal y duplica la capacidad de sus vías de alta velocidad - Foto del Ministerio de Transportes
photo_camera Chamartín-Clara Campoamor estrena su gran vestíbulo principal y duplica la capacidad de sus vías de alta velocidad - Foto del Ministerio de Transportes

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha formalizado la puesta en operaciones del nuevo vestíbulo principal de la estación de Madrid Chamartín-Clara Campoamor. La infraestructura, que ha contado con la presencia institucional del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro del ramo, Óscar Puente, culmina un proceso de remodelación estructural que ha supuesto una inversión global de 560 millones de euros. Las obras se han ejecutado manteniendo la continuidad del servicio ferroviario y permiten duplicar la operatividad de las líneas de alta velocidad para dar respuesta al incremento de la demanda de usuarios.

Con esta ampliación, el complejo logístico unifica cerca de 27.000 metros cuadrados de espacio útil para los usuarios, distribuidos de forma periférica entre el nuevo Vestíbulo Principal, el Vestíbulo Central subterráneo y un paso inferior diseñado de manera específica para agilizar el tránsito interior de viajeros.

Reconfiguración del esquema de vías y respuesta a un volumen récord de viajeros

La transformación física de la estación responde de manera directa a la saturación derivada de la liberalización del mercado ferroviario. Desde el inicio de los trabajos, las instalaciones han visto duplicado su tendido de alta velocidad, pasando de las 6 vías terminales originales a un total de 12 vías operativas con salida funcional en ambas direcciones.

En términos globales, la estación pasa a disponer de un esquema de 25 vías pasantes con conexiones directas hacia el eje norte y sur del país. Por un lado, en el ámbito de la alta velocidad, la red cuenta ahora con las citadas 12 vías de ancho internacional. Por otro lado, en el marco de la red convencional de ancho ibérico, el complejo dispone de 13 vías operativas que han sido completamente remodeladas para servicios de Cercanías, Media y Larga Distancia. A este esquema técnico se añaden cuatro vías auxiliares ubicadas en la cabecera norte que se destinarán de forma exclusiva a labores de estacionamiento y maniobras técnicas de las unidades.

Este despliegue de ingeniería ferroviaria asume el crecimiento exponencial del tráfico de pasajeros registrado en el último trienio. En el ejercicio de 2022, coincidiendo con el inicio de los trabajos en las cuatro nuevas vías de alta velocidad, el volumen de usuarios se situaba en 29,9 millones. Esta cifra ascendió hasta los 36,2 millones de viajeros en 2023 durante la ejecución del vestíbulo y alcanzó un récord histórico de 46,2 millones de usuarios en el año 2025, consolidando la necesidad de ampliar las antiguas dependencias que apenas contaban con 4.000 metros cuadrados.

Distribución funcional del espacio, intermodalidad y control en Cercanías

El edificio de viajeros, gestionado por Adif Alta Velocidad, multiplica su superficie útil de los 4.000 metros cuadrados originales a los 18.000 metros cuadrados actuales mediante una prolongación del antiguo vestíbulo hacia el este y el norte sobre la playa de vías. El corazón arquitectónico del complejo se articula a través de un pasillo longitudinal común de 18 metros de ancho, lo que triplica la sección inicial, y 225 metros de largo, flanqueado por locales comerciales, restauración y zonas de embarque.

El diseño contempla una segregación de flujos para optimizar la movilidad interna y establece importantes novedades organizativas. Por un lado, en lo relativo al área específica de Cercanías, por primera vez el edificio principal incorpora un sistema cerrado de control de accesos mediante tornos, al tiempo que el desplazamiento hacia el norte de los núcleos de comunicación vertical, como escaleras mecánicas y ascensores, ha permitido abrir una nueva pasarela cubierta y acristalada de 1.300 metros cuadrados sobre las vías para canalizar el acceso directo a los andenes.

Asimismo, en el apartado de servicios e información digitalizados, el espacio se dota de áreas de descanso, cargadores para dispositivos electrónicos, terminales de autoventa y oficinas de billetaje, mientras que la información de trenes se gestionará mediante paneles de mensajes variables y pantallas LED de 65 pulgadas con una interfaz gráfica renovada.

Finalmente, en lo que respecta a la accesibilidad reforzada, se ha potenciado el servicio Acerca de asistencia a personas con discapacidad mediante una oficina específica de 167 metros cuadrados y se han habilitado seis puntos de atención adaptados para viajeros con dificultades auditivas.

Asimismo, las obras han permitido potenciar la intermodalidad del nodo de transportes al establecer conexiones directas con la red de Metro, una nueva dársena de autobuses urbanos e interurbanos, bolsas de taxis, estacionamientos para vehículos de transporte con conductor (VTC) y aparcamientos públicos.

La reordenación de los viales exteriores independiza el tráfico urbano de Madrid del tráfico interno de la propia estación, lo que agiliza los accesos y mejora la iluminación del entorno. El proyecto ha contado con financiación de la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU adscritos al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.