En un comunicado, la empresa expresó su profundo pesar por lo ocurrido e hizo llegar sus condolencias a los familiares de las víctimas, además de trasladar su apoyo a los heridos. El CEO de Iryo, Fabrizio Favara, se desplazó anoche al lugar del suceso para seguir de primera mano el trabajo de los equipos de emergencia. También el presidente de la compañía, Carlos Bertomeu, viaja hacia la zona para coordinar actuaciones.
El tren 6189, que cubría la ruta Málaga–Madrid, partió el domingo 18 de enero a las 18.40 horas con 289 pasajeros, cuatro tripulantes y un maquinista a bordo. A las 19.45 horas, por causas aún desconocidas, el convoy invadió la vía contigua, lo que desencadenó el accidente.
La operadora aseguró que su prioridad absoluta son las personas afectadas y habilitó un teléfono de asistencia para viajeros y familiares: 900 001 402. También está en contacto permanente con el Ministerio de Transportes, ADIF, la Delegación del Gobierno, la Junta de Andalucía y los Ayuntamientos de Adamuz y Córdoba, a los que agradeció la rapidez de respuesta y el despliegue de medios.
Iryo puso en valor igualmente el trabajo de los servicios de emergencia y garantizó su total colaboración con la comisión encargada de investigar las causas del siniestro. Como medidas adicionales, ha activado cambios y anulaciones gratuitas para los pasajeros afectados y ha cancelado su agenda prevista en la feria Fitur.