La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha sido una de las voces más claras en criticar estas restricciones. Según Fenadismer, la prohibición ha obligado a muchos conductores a detenerse en plena ruta sin poder planificar su regreso o sus entregas, lo que, en su opinión, perjudica a los transportistas:
Condena a los transportistas a pasar el fin de semana lejos de sus hogares y tirados en medio de ningún sitio.
De forma similar, la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha señalado que la DGT aplicó las limitaciones "sin la previsión necesaria", lo que ha trasladado la carga de la improvisación a las empresas de transporte y a los conductores. La CETM considera que estas decisiones deberían tomarse con antelación suficiente para que las empresas puedan organizar sus horarios de descanso, cargas y recorridos sin poner en riesgo sus operaciones ni sus compromisos comerciales.
Otra organización del sector, ASTIC, también ha manifestado su desacuerdo con la forma en que se plantearon las restricciones. Describiendo la medida como "absurda y simplista", ASTIC ha argumentado que limitar la circulación de vehículos de mercancías afecta de manera directa al funcionamiento de la cadena logística y dificulta que los profesionales regresen a sus hogares de forma segura.
Las críticas de estas asociaciones reflejan la preocupación de un sector que depende de la planificación precisa para cumplir con sus itinerarios y que ve cómo las decisiones relacionadas con el tráfico pueden tener consecuencias profundas en la ejecución de su actividad diaria.