Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír, critica con dureza la iniciativa:
La baliza V16 prácticamente no señaliza y puede resultar peligrosa. Hemos visto demasiadas veces que ciertas medidas del Gobierno no cumplen con lo prometido.
Arsuaga afirma que los ciudadanos no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se recortan libertades bajo pretextos técnicos mal fundamentados.
La organización también ha mostrado su preocupación por la inclusión de un GPS en la baliza, que permite transmitir la ubicación del vehículo a la DGT. Aunque las autoridades aseguran que el sistema solo se activará en caso de accidente, Hazte Oír advierte sobre posibles riesgos para la privacidad y el manejo futuro de esos datos.
Miguel Tomás, director de Campañas de Hazte Oír, destaca que la presión ciudadana ha llevado a la DGT a permitir, de forma parcial, el uso simultáneo de triángulos de señalización y la baliza V16. No obstante, la organización considera que esta medida no es suficiente y exige una instrucción clara que garantice que ningún conductor pueda ser sancionado por no llevar el dispositivo.
Hazte Oír anima a los ciudadanos a mantener la movilización para lograr que la baliza V16 deje de ser un requisito sancionable, subrayando que la participación activa de la sociedad puede influir en la toma de decisiones del Gobierno.