Movilidad

ATUC cifra en 12.000 millones anuales la financiación necesaria para el transporte público ante el reto de las cero emisiones

La patronal del transporte público ATUC estima en más de 12.000 millones de euros anuales sus necesidades de financiación hasta 2030. El sector exige un incremento en la aportación del Estado para asumir el fuerte trasvase de viajeros del vehículo privado y la descarbonización.

Metro de Madrid - Comunidad de Madrid
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La Asociación de Transportes Públicos Urbanos y Metropolitanos (ATUC) ha cuantificado en más de 12.000 millones de euros anuales las necesidades de financiación y recursos económicos estructurales del sector de cara al horizonte de 2030. Esta estimación constituye la conclusión central del informe técnico titulado ‘El transporte público en 2030: necesidades de inversión y financiación’, un documento de prospectiva estratégica elaborado por la firma Analistas Financieros Internacionales (AFI) por encargo directo de la patronal del transporte.

El análisis traza las directrices presupuestarias obligatorias para dar cumplimiento a las exigencias regulatorias y operativas del sistema, fuertemente condicionadas por el incremento en el volumen global de pasajeros y por la transformación tecnológica orientada hacia el vector de las cero emisiones contaminantes.

Proyección del coste operativo por los objetivos del PNIEC y factores demográficos

En lo relativo a la estructura de costes de explotación, las empresas del sector proyectan un incremento de los gastos corrientes del 44% para los próximos ejercicios. Para conseguir absorber el incremento derivado de la ampliación de los servicios regulares, el sistema de transporte requiere una inyección de 8.800 millones de euros anuales en su vertiente puramente operativa.

La organización empresarial fundamenta sus previsiones técnicas en los mandatos vinculantes establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec). Dicha normativa fija una meta de descarbonización de la movilidad que exige el trasvase obligatorio del 35% de los pasajeros por kilómetro, que actualmente recurren al vehículo privado de combustión, hacia las redes de transporte público colectivo antes de la llegada del año 2030.

La traslación de este objetivo normativo al mercado real generará una aceleración de la demanda que la patronal cuantifica en un crecimiento del 36% en los usuarios regulares de autobuses y aumento del 50% en los pasajeros de las redes de metro. A esta presión regulatoria sobre la capacidad del servicio se añaden dos factores socioeconómicos concurrentes. Por un lado, en el plano demográfico, se registra un aumento continuado de la población residente motivado especialmente por los flujos de inmigración, cuyo impacto habitacional se concentra con mayor intensidad en las principales áreas metropolitanas españolas. Por otro lado, en el plano turístico, la presión asistencial se incrementa debido al auge del sector vacacional tras consolidarse el cierre récord del ejercicio de 2025 con casi 97 millones de visitantes extranjeros, manteniéndose una previsión de crecimiento técnico que rozará el umbral histórico de los 100 millones de turistas.

Inversión en renovación de flotas, puntos de carga e implicación de la Administración Central

Para mitigar el riesgo de saturación del sistema y garantizar la habitabilidad urbana, el capítulo de inversiones fijadas por AFI para el transporte público demanda una partida de 3.300 millones de euros anuales. Este capital se destinará de forma combinada a elevar de forma neta la capacidad de carga del servicio y a acometer la obligada sustitución de la actual flota móvil obsoleta. Asimismo, el informe contempla la asignación de partidas específicas para consolidar la infraestructura de recarga energética necesaria para culminar la electrificación de las cocheras públicas, estableciendo un ratio técnico indispensable de un punto de suministro eléctrico por cada autobús integrado en el servicio diario.

Frente a este escenario presupuestario, ATUC ha trasladado una exigencia explícita a la Administración Central para que asuma una cuota de responsabilidad financiera superior a la actual. La patronal reclama un rediseño del modelo de reparto que establezca una correlación de pesos económicos más equilibrada y equitativa entre el Estado, las comunidades autónomas, las corporaciones locales y la recaudación tarifaria directa de los billetes de los usuarios. En el marco regulador actual, el Estado central asume únicamente el 5% de la financiación global del sector del transporte público, una proporción que la confederación empresarial considera urgente elevar de forma progresiva hasta alcanzar un peso del 25% del total presupuestario.