Según informó la propia CHT, el nivel rojo se declara cuando existe un peligro elevado de desbordamientos o afecciones en zonas próximas al cauce, por lo que se requiere una vigilancia constante de la evolución del río. Los registros del Sistema Automático de Información Hidrológica muestran que los caudales se mantienen por encima de los límites fijados en estos puntos de control.
El organismo explica que esta situación obliga a extremar las precauciones, especialmente en áreas cercanas a riberas, caminos y zonas inundables. Por ello, las autoridades recomiendan evitar aproximarse al cauce mientras continúe la alerta y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
En municipios como San Fernando de Henares se han adoptado medidas preventivas ante posibles crecidas. Entre ellas, la instalación de barreras provisionales para proteger infraestructuras municipales y equipamientos situados junto al río. El delegado del Gobierno en Madrid se ha desplazado a la zona para supervisar el dispositivo de seguimiento.
La activación del aviso coincide con el paso de un episodio de precipitaciones intensas asociado a la borrasca que afecta a buena parte del centro peninsular, lo que ha incrementado de forma generalizada los caudales en distintos ríos de la cuenca del Tajo. La Confederación mantiene la monitorización continua para actualizar el nivel de riesgo en función de la evolución meteorológica.
Con este escenario, la CHT insiste en la importancia de la prudencia ciudadana y en la coordinación con los ayuntamientos y los servicios de protección civil para minimizar posibles daños derivados de inundaciones.