Durante su intervención en el programa Al Rojo Vivo de La Sexta, la representante de los ingenieros de montes ha reconocido que los datos corroboran la existencia de un contexto innegable de emergencia climática, si bien ha instado a no utilizar sistemáticamente este factor como un comodín para justificar la virulencia de los fuegos. Pérez Oleaga ha subrayado que los montes españoles están pidiendo ayuda tras años de abandono y ha recordado que, si la sociedad y las administraciones públicas no asumen la gestión activa del territorio, la propia naturaleza acaba regulándose de forma drástica a través de las llamas.
Desde el colectivo profesional insisten en que la solución no pasa por enviar de forma continuada a los servicios de emergencia a combatir gigantes forestales que superan cualquier capacidad técnica de extinción. Para evitar estas situaciones críticas, la vicedecana ha remarcado la urgencia de diseñar con antelación un tablero de juego favorable mediante la preparación del terreno antes de la llegada del periodo de alto riesgo, lo que exige una apuesta decidida por la gestión preventiva.
Los montes como la principal infraestructura natural de España
La representación del COIM ha puesto de relieve que el 57% de la superficie de España es de carácter forestal, lo que convierte a los terrenos naturales en la infraestructura fundamental del país. Por ello, la organización profesional reclama destinar presupuestos e inversiones acordes a la magnitud real de esta masa forestal, mejorando la dotación de recursos, la formación, la educación ambiental y las infraestructuras en el medio rural.
Pérez Oleaga ha hecho hincapié en que la preparación ante las campañas estivales debe acometerse con visión de futuro, advirtiendo de que la falta de actuación inmediata abocaría a repetir la misma dinámica trágica en los veranos venideros. Los expertos concluyen que resulta imprescindible respaldar las tareas de extinción con una gestión forestal activa que proteja de manera efectiva el patrimonio natural y resguarde la seguridad de los efectivos de emergencia.
La publicación compartida por el COIM lo resume bien: "Es innegable que estamos en un contexto de emergencia climática, pero no podemos usarlo siempre como un comodín para justificar los grandes incendios forestales. La realidad es más cruda: nuestros montes están abandonados y nos están pidiendo ayuda".