El decano de los Ingenieros de Montes advierte que los incendios de Madrid y Ávila están fuera de la capacidad de extinción

En declaraciones a Telemadrid, el decano de los Ingenieros de Montes reclama 3.000 millones de euros anuales para prevenir incendios
Emergencias incendio
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El decano del Colegio de Ingenieros de Montes de Madrid, José Luis Rodríguez, ha advertido en declaraciones a Telemadrid de que los incendios que afectan a Madrid y Ávila han alcanzado una dimensión que supera la capacidad de extinción de los operativos, al tiempo que ha reclamado una inversión anual de 3.000 millones de euros destinada a la prevención y gestión de los montes.

Rodríguez ha asegurado que la situación que se vive en ambos frentes forestales responde a un problema que considera "un desastre anunciado", atribuyéndolo a la falta histórica de gestión y mantenimiento de las masas forestales.

"Nuestros bosques son polvorines por la falta de inversión y el abandono rural"

Durante sus declaraciones a Telemadrid, el decano ha mostrado la "tristeza e indignación" del colectivo de ingenieros de montes, al considerar que este tipo de situaciones se repiten una y otra vez, calificándolas como un constante "Día de la Marmota".

Según ha explicado, la acumulación de combustible vegetal seco y el abandono progresivo del medio rural han favorecido la aparición de las condiciones necesarias para que se desarrollen incendios de sexta generación, especialmente difíciles de combatir.

En este contexto, ha afirmado que "no se apagan solo con agua", defendiendo la necesidad de aplicar fuegos técnicos, reducir la masa arbórea excedente y llevar a cabo una gestión activa del paisaje.

Incendios que superan la capacidad de los operativos

José Luis Rodríguez ha señalado que, ante la posibilidad de que los incendios de Ávila y Madrid lleguen a unirse en un único gran incendio, la capacidad de actuación directa de los dispositivos de extinción queda ampliamente limitada.

Según ha explicado, cuando un incendio alcanza un elevado nivel de energía y poder calorífico, no puede afrontarse de manera directa, independientemente del número de medios terrestres y aéreos desplegados.

En estas circunstancias, ha indicado que los equipos centran su estrategia en actuar de forma indirecta, aprovechando las denominadas "ventanas de oportunidad", protegiendo los núcleos de población y trabajando mediante contrafuegos y cortafuegos en aquellas zonas que todavía no han resultado afectadas por las llamas.

Los ingenieros reclaman una inversión anual de 3.000 millones de euros

El decano ha defendido la necesidad de destinar 3.000 millones de euros al año para la gestión preventiva del 50 % del territorio nacional, con el objetivo de reducir el riesgo de grandes incendios forestales.

Entre los principales problemas señalados figuran la acumulación de biomasa altamente inflamable provocada por la falta de limpiezas, desbroces y talas preventivas, así como la desaparición de la ganadería y la agricultura extensivas, que tradicionalmente contribuían al control natural del matorral.

"No hay que tener miedo de cortar árboles cuando sea necesario"

Otro de los aspectos sobre los que ha insistido José Luis Rodríguez es la necesidad de cambiar la percepción social sobre la gestión forestal.

En este sentido, ha afirmado que "no hay que tener miedo de decir a la población que hay que cortar árboles cuando sea necesario", defendiendo que esa labor debe realizarse mediante planes de ordenación elaborados por ingenieros de montes para mantener una densidad adecuada del arbolado.

Según ha explicado, un bosque correctamente gestionado reduce el riesgo de incendios fuera de control, y como ejemplo ha citado el modelo desarrollado en la provincia de Soria, donde el aprovechamiento económico y la gestión continuada del monte contribuyen tanto a generar empleo como a prevenir grandes catástrofes forestales.