El Ayuntamiento de Madrid ha dado un nuevo paso en su estrategia de innovación urbana con la puesta en marcha de un contrato de teledetección satelital valorado en más de 182.000 euros para los años 2026 y 2027, con el objetivo de mejorar la cartografía municipal y optimizar la gestión de los servicios públicos.
La iniciativa, impulsada por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad que dirige Borja Carabante, permitirá obtener información geoespacial actualizada, precisa y en tres dimensiones sobre la evolución de la ciudad, consolidando el uso de tecnología avanzada en la planificación urbana.
Cartografía avanzada con actualizaciones constantes
El contrato, adjudicado a la empresa Telespazio Ibérica, contempla seis actualizaciones anuales de la información geográfica de Madrid, lo que permitirá monitorizar de forma continua los cambios en el entorno urbano.
Durante el año se generarán:
- Mosaicos de imágenes satelitales de alta resolución
- Mapas de cambios urbanos en 3D
- Modelos de elevación del terreno
- Índices y mapas de vegetación
Estos datos se complementarán con imágenes del programa Sentinel mejoradas mediante técnicas de superresolución, lo que permitirá una visión más detallada y dinámica de la transformación de la ciudad.
Además, el contrato incluye la elaboración anual de mapas temáticos clave como:
- Islas de calor urbano
- Potencial solar de cubiertas
- Detección de amianto en edificios
- Localización de paneles solares instalados
El Gemelo Digital, base de la planificación urbana
Toda esta información se integrará en el desarrollo del Gemelo Digital de Madrid, una herramienta estratégica que permitirá realizar simulaciones para mejorar la toma de decisiones en materia urbanística, ambiental y de movilidad.
El acceso a estos datos será libre y gratuito a través del Geoportal municipal y el Portal de Teledetección, lo que abre su uso no solo a la administración, sino también a empresas, investigadores y ciudadanos.
Aplicaciones en urbanismo, medio ambiente y movilidad
El uso de la teledetección permitirá detectar cambios urbanos en tiempo real, como nuevas construcciones, demoliciones, movimientos de tierra o intervenciones no autorizadas, facilitando el control y la planificación del crecimiento de la ciudad.
En el ámbito fiscal, esta tecnología ayudará a identificar obras sin licencia o inmuebles no declarados, mejorando la gestión de impuestos como el IBI o el ICIO.
Desde el punto de vista ambiental, los datos permitirán analizar el confort térmico de los barrios y diseñar estrategias contra el calor urbano, así como evaluar la masa arbórea y el potencial para instalar energías renovables.
En movilidad, la información sobre el crecimiento de zonas residenciales o comerciales será clave para redefinir rutas de transporte público, carriles bici y flujos urbanos.
Un recurso clave para emergencias y servicios sociales
La cartografía avanzada también tendrá impacto en ámbitos esenciales como los servicios sociales y las emergencias. El acceso a datos geoespaciales precisos facilitará intervenciones rápidas en situaciones críticas, como incendios o fenómenos meteorológicos extremos.
Asimismo, permitirá evaluar la evolución de equipamientos y servicios en los distintos barrios, contribuyendo a una mejor distribución de recursos públicos.
Con esta inversión, Madrid refuerza su apuesta por la digitalización y la innovación, consolidando un modelo de ciudad inteligente donde la información en tiempo real se convierte en una herramienta clave para mejorar la vida de los ciudadanos.