El Carnaval de Madrid 2026 ha arrancado con una gran celebración popular que ha convertido la capital en un espectáculo al aire libre. El ilusionista madrileño Jorge Blass ha sido el encargado de pronunciar el pregón oficial en Plaza Matadero, dando inicio a una jornada marcada por la participación ciudadana, la diversidad cultural y el ambiente festivo.
Acompañado por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, el mago invitó a los madrileños a sumarse a lo que definió como “un hechizo colectivo de alegría”. Durante su intervención, aseguró que “Madrid ha decidido hacer magia”, animando a transformar las calles en escenarios y a los ciudadanos en protagonistas de la fiesta. Con humor, se describió como una versión de Groucho Marx “con menos puro y más ilusión” y recordó que, durante el carnaval, “si ocurre algo imposible, no es un truco, es Madrid”.
Tras el pregón, comenzó el gran desfile, que partió del Puente de Toledo y recorrió Madrid Río hasta Plaza Matadero. La ciudad se convirtió en un gran escenario urbano, con títeres gigantes, teatro de calle, circo, criaturas fantásticas, música en directo y comparsas vecinales.
El recorrido estuvo marcado por espectáculos visuales de gran formato, con esculturas móviles, máquinas oníricas, carros sonoros y propuestas escénicas de compañías especializadas. Entre ellas destacaron La FAM Teatre, con su figura monumental Aquiles; Todozancos, que presentó la alegoría futurista Metamorphosi; Tiritirantes, con su Carrusel Ambulante de inspiración clásica, y 7 Burbujas, que desplegó marionetas gigantes y estética circense.
Uno de los elementos más destacados de la jornada fue el protagonismo de la diversidad cultural. Asociaciones y colectivos de Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Uruguay y otros países llenaron el recorrido de ritmos, trajes tradicionales y danzas folclóricas, reflejando el carácter multicultural de la capital.
Entre las entidades participantes estuvieron agrupaciones como Amigos del Candombe, Caporales San Simón, Bolivia Sin Fronteras, Morenada Señorial Intocables, Tinkus Puro, Bloco do Baliza o la Asociación de Danzas Raíces de Chile, entre otras.
A su llegada a Plaza Matadero, las comparsas fueron recibidas por un DJ y un animador que pusieron el broche final a una jornada festiva. El Carnaval de Madrid se consolida así como un evento plural, intergeneracional y participativo, que recupera la esencia tradicional de esta celebración: la calle, el encuentro y la creatividad colectiva.