La transición hacia una economía digitalizada y el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el mercado laboral exigen una respuesta unánime, inclusiva y transversal de todos los agentes sociales y económicos. El Foro Universidad Pyme ha clausurado su andadura e hizo ayer un balance de 36 ediciones celebradas en 27 ciudades españolas y más de 9.400 asistentes presenciales.
A lo largo de la jornada, multinacionales tecnológicas, organizaciones sindicales e instituciones públicas intervinieron para intercambiar perspectivas sobre la necesidad de la formación en IA para los trabajadores, no ya del futuro, sino del presente. El objetivo es que la velocidad de los cambios tecnológicos no incremente el desempleo estructural ni abra nuevas brechas de desigualdad en el mercado laboral.
Un frente empresarial común para democratizar el talento tecnológico
Frente a un escenario complejo en el que el 22% de las ofertas de empleo para perfiles júnior en España ya exigen habilidades vinculadas al manejo de Inteligencia Artificial, como ha apuntado Isabel Gracia Vargas, de Google, las pequeñas y medianas empresas encuentran un grave freno para la contratación de profesionales. Cerca del 70% de las pymes manifiesta serias dificultades para localizar candidatos con dicha cualificación digital. Para revertir esta asimetría y asegurar que las ventajas de la automatización lleguen a todo el tejido productivo sin exclusiones, los grandes líderes del sector tecnológico han expuesto sus líneas de actuación.
Desde Google España, su experta en brecha digital Isabel Gracia Vargas ha defendido el modelo de "inteligencia aumentada", poniendo en valor el lanzamiento de su nuevo Certificado de IA Profesional de 10 horas en Coursera y las becas junto a Fundae.
Por su parte, Microsoft ha reforzado este compromiso impulsando planes específicos de capacitación con la idea de que "el verdadero éxito de esta tecnología radica en que nadie se quede en los márgenes de la economía digital".
En una línea complementaria, desde IBM se ha mostrado cómo la IA generativa puede convertirse en una herramienta de inclusión al agilizar la búsqueda de talento a través del análisis cualitativo, facilitando que los procesos de selección pongan en valor las capacidades reales de los trabajadores por encima de los sesgos curriculares tradicionales.
"IA con propósito": el factor humano y la accesibilidad como prioridad
La jornada ha servido para constatar que el éxito de la digitalización se mide en su capacidad para mejorar la autonomía de las personas y resolver retos cotidianos. Bajo el concepto de una "IA con propósito", el foro proyectó un vídeo emotivo protagonizado por Jonathan Armengol, considerado el primer y único crítico gastronómico de España que es ciego. La pieza audiovisual sirvió para ejemplificar cómo este profesional "utiliza la IA para tareas cotidianas que mejoran su vida" y su labor diaria.
Al hilo de esta proyección, Gracia Vargas ha destacado que, en materia digital, el creador de contenido "está a la vanguardia", enfatizando que su discapacidad visual "no le ha supuesto una barrera" gracias al uso de asistentes conversacionales de accesibilidad. Esta misma visión inclusiva se ha trasladado al entorno rural mediante el programa 'IA en Acción', destacando el caso de cooperativas agrícolas locales que emplean desarrollos simplificados basados en IA para optimizar costes y sostenibilidad, demostrando que la tecnología es un motor de inclusión plenamente aplicable fuera de los grandes centros urbanos.
Por su parte, Microsoft ha reforzado este compromiso traduciendo su estrategia en líneas de actuación urgentes para democratizar estas competencias. La tecnológica ha explicado itinerarios de alfabetización digital básica orientados a la reconversión de perfiles administrativos y técnicos tradicionales. Estas acciones se ejecutan mediante convenios con administraciones públicas para formar a desempleados de larga duración y colaboraciones con el tercer sector para dotar de herramientas de IA a colectivos en riesgo de exclusión, bajo la premisa de que "el verdadero éxito de esta tecnología radica en que nadie se quede en los márgenes de la economía digital".
En una línea complementaria, desde IBM se ha mostrado cómo la IA generativa puede convertirse en una herramienta de inclusión al agilizar la búsqueda de talento a través del análisis cualitativo, facilitando que los procesos de selección pongan en valor las capacidades reales de los trabajadores por encima de los sesgos curriculares tradicionales.
La perspectiva social: los sindicatos exigen derechos ante el riesgo de desigualdad
La urgencia de acelerar la capacitación no debe implementarse a costa de los derechos de los trabajadores ni generar nuevas exclusiones de carácter socioeconómico. El director general del SEPE ha lanzado una advertencia, señalando que "el coste económico de la implantación de la Inteligencia Artificial puede abrir una nueva brecha de desigualdad en la sociedad si no se gestiona de forma pública, equitativa y transparente".
Ante este riesgo, los agentes sociales han fijado posiciones rotundas para proteger a las plantillas. La Unión General de Trabajadores (UGT) ha exigido de forma firme que la formación digital compute de manera efectiva como jornada laboral. El sindicato argumenta que la capacitación en nuevas tecnologías debe realizarse obligatoriamente dentro del horario de trabajo regulado para no comprometer el tiempo libre ni la conciliación de los empleados.
En una línea concordante de protección y equidad, Comisiones Obreras (CCOO) ha abogado por que estos planes formativos se pacten de forma transparente en la negociación colectiva, garantizando que el acceso al nuevo conocimiento tecnológico llegue de manera democrática a todos los estamentos de las empresas, especialmente a los colectivos más vulnerables o con menor cualificación base.
Clausura institucional: el balance de una ruta hacia la inclusión
El cierre de las jornadas corrió a cargo del director general de Fundae, Antonio de Luis Carballeda, quien lideró una intervención de fuerte carga institucional respaldada por las métricas históricas del proyecto. Durante su intervención, el director general dio paso a la emisión de un vídeo de balance general de Universidad Pyme que resumió la capilaridad territorial del proyecto y su impacto acumulado en la modernización del empleo.
El vídeo reflejó unas cifras históricas extraordinarias que demuestran el esfuerzo por llevar la capacitación a cada rincón del país: un total de 36 ediciones celebradas a lo largo de 14 jornadas de ruta completa, alcanzando hitos geográficos en 27 ciudades españolas, con paradas en ciudades como Albacete, León, Murcia, Valencia, Cuenca, Ciudad Real o Tarragona, entre otras. El despliegue institucional ha logrado congregar a 311 autoridades políticas en estas ediciones en calidad de asistentes y ha movilizado a una masa social de 9.400 asistentes presenciales en los distintos recintos.
Al concluir la reproducción del compendio audiovisual, Antonio de Luis Carballeda mostró su profunda satisfacción por el nivel del material gráfico manifestando con total naturalidad que "me hubiera gustado comentar cada imagen", al tiempo que recordaba a toda la comunidad que la transferencia de conocimiento se mantendrá plenamente accesible para blindar el aprendizaje continuo: "En Universidad Pyme tenéis todas las ponencias".
Antes de concluir, el director general de Fundae realizó un agradecimiento concreto a cada miembro de los que han dirigido y tenido responsabilidad organizativa dentro de Fundae. Con naturalidad y cercanía, ensalzó de forma sincera la implicación personal, el esfuerzo logístico y el compromiso diario asumido por el personal de la casa para asegurar el éxito del recorrido nacional de Universidad Pyme.