El máximo responsable de la ciberdefensa militar española analiza las amenazas digitales, el papel de la IA y los desafíos de proteger infraestructuras críticas y operaciones de las Fuerzas Armadas en un escenario de confrontación permanente.
BLOQUE 1. PRESENTACIÓN Y TRAYECTORIA
1. Vicealmirante Javier Roca, lleva más de un año al frente del MCCE. ¿Qué le ha sorprendido más del cargo desde que lo asumió en noviembre de 2023?
Conocía el Mando perfectamente, pues me incorporé en 2020 como segundo Comandante, pero le diré que me sigue impactando la pasión, iniciativa y compromiso de quienes forman esta unidad. Es un orgullo servir para ellos y verlos crecer cada año.
2. Usted proviene del Cuerpo General de la Armada. ¿Cómo se pasa de mandar en el dominio marítimo a liderar la defensa en el ciberespacio? ¿Qué tienen en común un buque y una red de sistemas digitales?
Aunque parezcan mundos distintos, la esencia es la misma: mantener tu libertad de acción, que nadie te imponga su voluntad contra la tuya. En la Armada protegemos nuestras líneas de comunicación marítima; realizamos vigilancia marítima, etc., aquí protegemos nuestras líneas de comunicación digitales, realizamos vigilancia digital, etc. Al final, navegar por el ciberespacio requiere la misma disciplina, el mismo trabajo en equipo y el mismo nivel de compromiso que navegar por la mar. Navegamos, vigilamos y defendemos el ciberespacio, pero el objetivo es el mismo: defender a España desde las Fuerzas Armadas.
BLOQUE 2. QUÉ ES EL MCCE Y QUÉ HACE
3. Para quien nunca ha oído hablar del MCCE, ¿cómo se lo explicaría en el tiempo que tarda en tomarse un café?
Somos una unidad de élite de las Fuerzas Armadas que combate y es capaz de crear efectos relevantes en el ciberespacio, que es el sistema nervioso que gobierna el mundo actual, físico y digital a la vez. Los “boinas grises” hacemos muy bien operaciones en y a través del ciberespacio; en el resto de las cosas, hacemos lo que podemos. En el plano operativo, proporcionamos la capacidad de respuesta (legítima, oportuna y proporcionada) ante aquellas amenazas que provienen del ciberespacio y afectan a la Seguridad y la Defensa Nacional.
En una visión más amplia, representamos la aportación de las Fuerzas Armadas a la Ciberseguridad Nacional, contribuyendo a defender nuestro modo de vida y los derechos y libertades de toda la sociedad a la que servimos.
4. En su presentación en el Foro Diplomático del Principado de Asturias utilizó la expresión “Guardianes del Ciberespacio”. ¿Qué significa eso en el día a día de sus efectivos, los llamados “boinas grises”?
El color gris de nuestra boina es porque operamos en la zona gris, ese espacio donde no hay una guerra abierta (negro), pero tampoco una paz total (blanco). En el ciberespacio estamos en una confrontación permanente, y por eso estamos de guardia constantemente, 24/7 durante todo el año. En el día a día, esto se traduce en una vigilancia meticulosa para detectar anomalías antes de que se conviertan en crisis, aplicando los valores reflejados en nuestro escudo: lealtad y constancia (corazón) e ingenio y destreza (cerebro).
5. El MCCE opera junto al CCN-CERT y al INCIBE-CERT. ¿Cómo funciona esa coordinación en la práctica cuando se produce un incidente grave? ¿Puede contarnos algún ejemplo sin comprometer información clasificada?
Los tres Centros de Respuesta de Ciberseguridad de referencia nacional (CCN, INCIBE y MCCE) nos llamamos a veces "los tres mosqueteros": ¡Uno para todos y todos para uno! El CCN protege la administración, el INCIBE a la ciudadanía y empresas, y nosotros, el MCCE, protegemos a las Fuerzas Armadas; y colaboramos en todo aquello que afecta a la Defensa Nacional, bajo la coordinación del Departamento de Seguridad Nacional. La coordinación es diaria y fluida; y la colaboración excelente.
BLOQUE 3. EL CIBERESPACIO COMO DOMINIO DE OPERACIONES
6. La OTAN reconoció el ciberespacio como quinto dominio operacional en 2016. Sin embargo, usted suele decir que hoy todavía “luchamos como si solo tuviéramos flechas, botes de remos y globos”. ¿A qué se refiere exactamente?
A que, en el ciberespacio, todo lo que te puedas imaginar, pasará. ¡Y aquello, que no puedes ni imaginar también! El mundo ha cambiado radicalmente, somos testigos privilegiados de un cambio de era, pero el cambio está siendo tan rápido, que nos cuesta mucho asimilarlo. Tenemos tecnología del Siglo XXI, mentalidad del Siglo XX y todavía muchas organizaciones del Siglo XIX. Y no podemos combatir las amenazas o problemas del presente y del futuro, con las armas y capacidades del pasado. Ya pasó con la llegada de la informática en el siglo anterior, pero ahora todo es mucho más potente y rápido. Si el adversario usa inteligencia artificial y nosotros seguimos "lanzando flechas" manuales, llevamos las de perder. Necesitamos dar ese salto tecnológico y sobre todo mental, cuanto antes, para no caer en la irrelevancia.
7. En las operaciones multidominio (tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio), ¿cuál es concretamente el papel del MCCE? ¿Puede haber hoy una operación militar moderna sin control del ciberespacio?
En una operación multidominio, nuestro papel es garantizar la libertad de acción de nuestras Fuerzas Armadas en el dominio ciberespacial. Si una fragata navega en el Índico o nuestras tropas despliegan en Letonia, el MCCE trabaja desde Retamares para que sus sistemas y la información que manejan no sean hackeados ni comprometidos. No somos solo un escudo; también aportamos ciberinteligencia y capacidades de respuesta para neutralizar al adversario en su terreno digital antes de que nos pueda causar daños en el mundo físico.
Hoy es imposible una operación militar exitosa sin controlar el ciberespacio. El ciberespacio es transversal a todos los dominios y la eficacia de cualquier Fuerza Armada depende de su uso del ciberespacio, de sus medios digitales y sus sistemas de información.
8. El ciberespacio es el único dominio que no existía en la naturaleza: lo hemos construido nosotros. ¿Cree que eso lo hace más difícil de defender, precisamente porque también lo hemos llenado de vulnerabilidades?
Sin duda, el ciberespacio lo hemos construido las personas y, por tanto, es modificable e imperfecto, existen innumerables puertas traseras y vulnerabilidades. Es un dominio donde es infinitamente más fácil y barato atacar que defender, y tiene todos los ingredientes para mantener el anonimato. Además, sus reglas cambian cada vez que alguien escribe una nueva línea de código.
BLOQUE 4. AMENAZAS REALES Y RETOS
9. La vulnerabilidad del ciberespacio aparece como el riesgo de mayor impacto en los informes del Departamento de Seguridad Nacional, por encima del terrorismo o los conflictos armados. ¿Le sorprende que la sociedad española no termine de percibir esa gravedad?
No me sorprende, pero sí me preocupa; aunque en mi opinión la tendencia en la sociedad está cambiando a mejor. El problema del ciberespacio es que es un dominio invisible a los ojos de la mayoría. Si un ciudadano ve un incendio, percibe el peligro al instante porque sus ojos se lo dicen. Pero el ciberespacio no se ve, no se huele y no se toca; son redes alámbricas o inalámbricas, cables submarinos, ondas de radio y satélites que transportan bits. Eso provoca que a veces pensemos que un ciberataque es algo abstracto que solo les pasa a las grandes empresas o a los gobiernos. Pero la realidad es que ese mundo invisible es el que sostiene nuestra vida diaria: desde el agua potable que sale por el grifo hasta la luz de nuestros hospitales. Por eso, una de las misiones más importantes que realiza el MCCE es la labor de concienciación. En este dominio, las personas son la primera línea de defensa. La ciberseguridad nacional empieza en el dispositivo de cada ciudadano. Cada persona es la primera línea de defensa ante las ciberamenazas.
10. Uno de los aspectos más inquietantes que plantea es la ciberseguridad de la tecnología operacional: infraestructuras críticas, redes eléctricas, hospitales. ¿Estamos suficientemente protegidos en España en ese frente?
Somos un referente internacional en ciberseguridad, pero en este campo nunca puedes decir que estás suficientemente protegido. El riesgo cero no existe. Estamos trabajando intensamente en la defensa de la Tecnología Operacional (OT), porque un ataque a un hospital, a un tren o a una red eléctrica no solo roba datos, puede costar vidas, y por supuesto, afectar a la Defensa Nacional.
11. El anonimato y las operaciones de “falsa bandera” son características únicas del ciberespacio. ¿Cómo se atribuye un ataque cuando el agresor puede ocultarse detrás de múltiples capas digitales? ¿Es eso frustrante desde el punto de vista operacional?
Más que frustración, lo vemos como un reto profesional. Es cierto que el anonimato y las falsas banderas son la norma, pero la tecnología también deja rastro. Combinamos la informática forense con la inteligencia tradicional para poner nombre y apellidos a la amenaza. Requiere paciencia, destreza y mucha cooperación, nacional e internacional.
BLOQUE 5. PERSONAS, LIDERAZGO Y CULTURA
12. Usted insiste en que el ciberespacio “va de personas, no de tecnología”. ¿Cómo se capta y retiene talento en un entorno donde las empresas privadas compiten por los mismos perfiles técnicos que necesitan las Fuerzas Armadas?
No podemos competir en sueldo, pero arrasamos en propósito. En el MCCE vas a defender a tu país y realizar operaciones militares que nadie más puede ejecutar. Buscamos buenas personas con valores, porque la técnica se aprende, pero el compromiso y la ética tienen que venir con la persona. Buscamos personas que no solo hagan su trabajo con nosotros, sino que crean en lo mismo que nosotros. Mi principal valor es el compañerismo. Es la magia que multiplica y potencia el resto de valores.
13. En su presentación habló del “alma de eterno aprendiz” como condición imprescindible para sobrevivir en la era digital. ¿Cómo lo aplica usted mismo en su día a día?
Esa es una regla clave para ser boina gris, pero también para manejarse por la vida. Aprender a aprender, y a desaprender. En mi caso, siempre tengo presente que hay muchas cosas que no sé y que cada día surgen muchísimas más. Por ello, siempre estoy estudiando y leyendo, y me preocupo por preguntar y escuchar a la gente que trabaja conmigo. El día que alguien cree que ya lo sabe todo, ha dejado de vivir.
14. ¿Ha vivido algún momento en su mando en el que haya pensado “nunca imaginé que algo así fuera posible”? Sin entrar en detalles clasificados, ¿puede compartir la sensación?
Muchas veces. Cada día leo un informe de ciberamenazas realizado por la sección de inteligencia y es sorprendente la imaginación de la gente, especialmente cuando existe una enorme motivación económica detrás. Pero lo que más me impacta no es la maldad del atacante, sino la capacidad de mi gente para encontrar soluciones ante cualquier amenaza. No tenemos grandes sistemas de armas, pues el arma somos nosotros, el cerebro de los boinas grises. Esa sensación de “lo hemos conseguido contra todo pronóstico”, es única.
BLOQUE 6. CIERRE Y MIRADA AL FUTURO
15. Si tuviera que mandar un mensaje a los lectores del Diario de Madrid, ciudadanos de a pie, sobre qué pueden hacer para no ser el eslabón débil en la cadena de ciberseguridad, ¿cuál sería?
Como dije anteriormente, debemos tener claro que cada ciudadano es la primera línea de defensa de España. Si tú te proteges, nos proteges a todos. En el plano práctico, siempre hay cuestiones básicas, como desconfiar de los mensajes extraños, usar contraseñas seguras y actualizar nuestros dispositivos. Y algo muy sencillo de entender, pero no tanto de asumir: cualquier medida de ciberseguridad que sea cómoda de aplicar, no es lo bastante efectiva.
16. ¿Cómo ve el MCCE dentro de diez años? ¿Qué capacidades considera imprescindibles desarrollar antes de que lleguen amenazas que hoy todavía no podemos imaginar?
Desde el MCCE estamos trabajando en un ambicioso plan de crecimiento para contribuir a que España sea un referente mundial en ciberdefensa. Todas las unidades de ciberdefensa de las Fuerzas Armadas operarán un único Sistema de Combate para operar en el
Ciberespacio (SCOMCE), un sistema de sistemas soberano y autónomo, apoyado por una Inteligencia Artificial plenamente operativa que detecte amenazas en milésimas de segundo. Además, pretendemos liderar el adiestramiento aliado en el dominio ciberespacial de la OTAN con el NATO Cyber Range y blindaremos la conectividad 5G desde nuestro Centro de Ciberdefensa 5G. Mi visión es que, ante cualquier escenario imaginable, el MCCE siempre esté preparado para ello; porque el peor ataque es el que ocurrirá mañana y que alguien está imaginando hoy.