El sector nuclear español ha cerrado filas en torno al futuro de la central de Almaraz tras conocerse el dictamen del organismo regulador. La asociación Foro Nuclear ha manifestado de forma contundente que el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear constituye un elemento clave para que el Gobierno autorice el funcionamiento de la planta hasta el año 2030, trasladando la presión de forma directa al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Desde la patronal defienden que el criterio del regulador, al que definen como estrictamente técnico, riguroso e independiente, debe prevalecer como el argumento esencial en la toma de decisiones del Ejecutivo.
La industria destaca que este visto bueno del regulador es plenamente coherente con la trayectoria y el excelente historial operativo de la planta cacereña. En este sentido, recuerdan que las instalaciones revalidaron recientemente la máxima calificación de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), situando a la central nuclear extremeña entre las infraestructuras de generación eléctrica mejor valoradas a nivel internacional en términos de seguridad, fiabilidad y excelencia operativa.
Garantía de suministro eléctrico y cohesión territorial en Extremadura
Por otro lado, la patronal ha querido poner en valor las virtudes macroeconómicas de mantener activos ambos reactores en un escenario de creciente electrificación del tejido industrial. Foro Nuclear subraya que la producción eléctrica de Almaraz es firme, gestionable y libre de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que la convierte en un respaldo indispensable para absorber la progresiva integración de las energías renovables y blindar la autonomía energética del país en momentos de inestabilidad geopolítica o climática.
Asimismo, desde el sector confían en que la resolución final que adopte la ministra Teresa Ribera reconozca el valor estratégico, social y territorial innegable de la planta, que actualmente ejerce de principal motor económico de su comarca. El complejo genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos, sosteniendo empleo de calidad y cohesión social en Extremadura.
Por su parte, el consorcio Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT), operador de la planta, ha reiterado su compromiso absoluto para continuar explotando el complejo de forma segura, fiable y eficiente, garantizando los rigurosos estándares técnicos que imponga la administración.