La nueva infraestructura, que se ubica exactamente en el término municipal de Belvís de Monroy, supone un paso estratégico en el plan corporativo de la eléctrica para impulsar el almacenamiento energético, facilitar de forma segura la conexión de nueva demanda que requiere de energía firme y acelerar con ello el proceso global de electrificación de la economía nacional.
La actuación tecnológica llevada a cabo en el complejo de Campo Arañuelo incorpora dos módulos de baterías de ion de litio LFP, con una capacidad técnica de unos 60 MWh cada uno de ellos, los cuales se encuentran interconectados de manera directa a las plantas fotovoltaicas operativas Campo Arañuelo I y Campo Arañuelo II. Gracias a esta hibridación tecnológica, las instalaciones extremeñas pasan a operar desde ahora como infraestructuras mucho más flexibles y fácilmente gestionables, siendo plenamente capaces de almacenar una parte sustancial de la energía solar producida durante las horas de máxima radiación para desplazar posteriormente su uso y volcado a la red hacia otros momentos del día con mayor necesidad de consumo para el sistema, un factor clave en el actual escenario de creciente penetración de las energías renovables en el mix nacional.
Liderazgo en la transformación eléctrica e impulso a la innovación
Durante el acto de inauguración oficial de la planta cacereña, el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, ha querido destacar que la compañía eléctrica lleva años apostando con firmeza por las tecnologías de almacenamiento y liderando esta transformación en el tejido industrial, un esfuerzo que se refleja en que la firma concentra en la actualidad la gran mayoría del almacenamiento con baterías que opera de forma activa en el territorio español con cerca de 200 megavatios (MW) ya en funcionamiento.
Este ambicioso despliegue industrial y tecnológico ha contado con el respaldo financiero y el apoyo institucional del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) dentro de la convocatoria oficial de ayudas estatales destinadas a proyectos innovadores de almacenamiento energético hibridado con instalaciones de generación renovable, una partida económica que se encuentra plenamente incluida en las líneas estratégicas del Perte ERHA.
Con la puesta en marcha definitiva de esta gigabatería, Iberdrola consolida el territorio de Extremadura como uno de los grandes focos de referencia en innovación renovable y almacenamiento energético del sur de Europa. El entorno de Campo Arañuelo ya se alzó como un enclave pionero en el mercado nacional en el año 2021, momento en el que el complejo de Arañuelo III se convirtió en el primer proyecto fotovoltaico de toda España en incorporar de forma operativa una batería de almacenamiento de energía que entonces contaba con 9 MWh de capacidad, un precedente directo del gran despliegue tecnológico que se ha inaugurado en la región.