“Sin elecciones libres y demostrables no hay salida democrática para Venezuela”. Con esta afirmación, el líder opositor venezolano Leopoldo López sintetizó en Madrid el núcleo del debate político que atraviesa su país tras más de 25 años de chavismo: la legitimidad institucional como condición imprescindible para cualquier transición.
La declaración se produjo en el marco del encuentro “Venezuela: ¿Y ahora qué?”, organizado por Madrid Foro Empresarial en la Universidad Camilo José Cela, una jornada que reunió a empresarios, analistas y periodistas para examinar el futuro político y económico del país iberoamericano.
En la mesa participaron también el economista Daniel Lacalle y el director de The Objective, Álvaro Nieto, bajo la moderación del periodista Javier López.
Elecciones libres y presos políticos: la condición democrática
López situó el foco en lo que considera el punto de partida ineludible: un proceso electoral con garantías plenas, supervisión internacional efectiva y resultados verificables. A su juicio, el deterioro institucional acumulado durante más de dos décadas ha erosionado la separación de poderes y ha consolidado un sistema que mantiene “a cientos de presos políticos”.
El dirigente defendió la necesidad de una ley de amnistía “real y efectiva” que permita la liberación inmediata de los detenidos por motivos políticos y la anulación de procedimientos judiciales que la oposición califica de arbitrarios. Recordó además el impacto humano de la represión y el peso de una diáspora que supera los siete millones de venezolanos en el exterior, muchos de ellos establecidos en España.
“Venezuela está despertando”, afirmó, aunque advirtió de que la recuperación de las libertades exigirá presión internacional sostenida y cohesión interna.
Reconstrucción institucional: el desafío estructural
Más allá del plano electoral, el debate abordó una cuestión de fondo: cómo reconstruir un Estado cuya arquitectura institucional ha sido, según los ponentes, progresivamente debilitada.
Lacalle subrayó la necesidad de “limpiar las estructuras paralelas que se han creado en las instituciones”, recuperar la independencia del Ejército, garantizar una prensa libre y restablecer la seguridad jurídica como base para la recuperación económica. En su análisis, sin Estado de derecho no puede haber inversión, ni estabilidad, ni crecimiento sostenido.
El economista puso especial énfasis en el sector energético. Venezuela posee una de las mayores reservas de crudo del mundo, pero esa riqueza no se traduce hoy en bienestar para la población. Para convertir el petróleo en motor de reconstrucción —señaló— será imprescindible introducir transparencia, profesionalización y reglas claras que permitan atraer capital internacional.
Liderazgo opositor y alternativa unitaria
Durante la jornada también se analizó el papel de María Corina Machado en el actual escenario opositor y los desafíos para articular una alternativa unitaria capaz de conducir una transición democrática. La fragmentación histórica de la oposición y las restricciones institucionales han sido factores determinantes en la prolongación del conflicto político.
Los ponentes coincidieron en una hoja de ruta que pasa por elecciones libres con garantías internacionales, liberación plena de presos políticos, recuperación transparente del sector energético, separación efectiva de poderes y restablecimiento de la seguridad jurídica.
El papel de Estados Unidos y el contexto internacional
El encuentro también examinó la influencia de la política exterior estadounidense y del contexto geopolítico global en la evolución del escenario venezolano. Las sanciones, las negociaciones diplomáticas y los equilibrios regionales condicionan cualquier intento de transición.
En este sentido, los intervinientes destacaron que la estabilidad futura dependerá no solo de factores internos, sino también de la capacidad de integrar a Venezuela en un marco internacional que incentive reformas políticas y económicas.
Madrid como espacio de reflexión iberoamericana
El acto fue inaugurado por el presidente de Madrid Foro Empresarial, Hilario Alfaro, y por Leopoldo López Gil, coordinador de Hispanoamérica de la organización, quienes defendieron la necesidad de mantener activo el debate internacional sobre el futuro democrático de Venezuela.
La elección de Madrid como escenario no es menor. La capital española se ha consolidado en los últimos años como punto de encuentro entre Europa y América Latina, tanto en el plano empresarial como en el político. La significativa comunidad venezolana en la región y los vínculos económicos entre ambos países convierten cualquier evolución en Caracas en un asunto de interés directo para el tejido empresarial madrileño.
Entre la prudencia y el optimismo
La jornada concluyó con un mensaje de prudente optimismo. Venezuela enfrenta enormes retos políticos, económicos y sociales, pero cuenta con una sociedad civil activa y una diáspora comprometida con la reconstrucción del país.
El debate celebrado en Madrid no ofreció respuestas cerradas, pero sí una conclusión compartida: sin legitimidad electoral verificable y sin reconstrucción institucional profunda, no habrá salida democrática ni recuperación económica sostenible.
En un contexto internacional cada vez más volátil, la cuestión venezolana sigue siendo, también desde Madrid, un asunto estratégico de primer orden.