El manifiesto 30N nace con el objetivo de dar voz a un colectivo que, según la plataforma, sostiene la economía real, pero carece de una representación institucional efectiva. El eje vertebrador de sus demandas es la justicia fiscal, centrada en el cumplimiento estricto de la cotización por ingresos reales. El texto exige que la Administración elimine las cuotas mínimas que asfixian a quienes apenas generan beneficios, garantizando que nadie pague más de lo que proporcionalmente le corresponde según sus rendimientos netos mensuales.
Una de las propuestas más disruptivas del manifiesto es la implantación de la franquicia del IVA. Amparándose en la normativa europea, el colectivo pide que los autónomos con una facturación anual inferior a los 85.000 euros queden exentos de gestionar este impuesto. Según el documento, esta medida no solo aliviaría la carga financiera, sino que eliminaría la responsabilidad del trabajador por cuenta propia de actuar como recaudador gratuito para la Hacienda Pública, reduciendo drásticamente su carga administrativa diaria.
Equiparación de derechos y blindaje patrimonial
En el plano de la protección social, el manifiesto 30N reclama una equiparación total de derechos en situaciones de vulnerabilidad. El texto denuncia que el cese de actividad actual es ineficaz y exige un subsidio de desempleo real, así como el acceso a bajas médicas, maternidad, paternidad y jubilación sin las penalizaciones o trabas burocráticas que existen hoy en día. Además, piden incentivos para que las sustituciones por cuidado de familiares o enfermedad no supongan el cierre técnico del negocio.
Otro punto crítico del manifiesto es la defensa del patrimonio esencial. La plataforma exige seguridad jurídica para que el riesgo empresarial no conlleve la pérdida de la vivienda habitual ni de los bienes necesarios para la subsistencia familiar. El documento defiende que el emprendimiento debe ser fomentado con una red de seguridad que impida que un fracaso económico puntual derive en una situación de exclusión social para el autónomo y su entorno cercano.
Simplificación y reconocimiento del comercio local
Finalmente, el manifiesto hace un llamamiento a la simplificación administrativa radical. Denuncia que la burocracia actual funciona como una barrera de entrada y un coste oculto que castiga especialmente a los pequeños negocios.
El documento concluye exigiendo un reconocimiento real al comercio de barrio y a la agricultura familiar como pilares de la cohesión social, instando a las administraciones a legislar para proteger estos modelos frente a las grandes plataformas y estructuras corporativas.