Autónomos

El nuevo perfil del autónomo en España: una década más femenina, más internacional y con menor contratación

El colectivo de autónomos en España creció un 7,2% en la última década, consolidando un perfil más femenino e internacional, según ATA. El informe revela un aumento de las mujeres y del empleo extranjero, frente a una caída en el número de trabajadores autónomos con asalariados.

Autónomos - Comunidad de Madrid
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Diversificación del tejido empresarial, internacionalización de las actividades por cuenta propia y contracción en las estructuras de contratación de microempresas. El colectivo de trabajadores autónomos en España ha experimentado una profunda transformación estructural a lo largo de la última década. Según un informe estadístico elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), basado en datos oficiales de la Seguridad Social entre junio de 2016 y abril de 2026, el número total de afiliados al régimen de autoempleo creció un 7,2%, alcanzando las 3.463.806 personas físicas y societarias, lo que supone un incremento neto de 231.865 profesionales.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha destacado que el ecosistema emprendedor actual es marcadamente más diverso, aunque su impulso choca de forma directa con las condiciones del entorno. "Hoy tenemos un colectivo emprendedor más diverso, más internacional y con un impulso que no se corresponde con las muchas trabas que sufren día a día", ha afirmado el directivo, incidiendo en que el autoempleo muestra un comportamiento dinámico a pesar de las dificultades operativas y regulatorias.

Impulso del emprendimiento femenino y de origen extranjero

Los vectores de cambio más significativos dentro de los autónomos inscritos como personas físicas, que ya superan la barrera de los dos millones de afiliados, se concentran en el género y la procedencia sociológica. El emprendimiento femenino ha actuado como el principal motor de crecimiento interno: el número de mujeres autónomas aumentó un 10,4% en la década analizada (71.746 más), mientras que el censo de hombres dedicados al autoempleo sufrió una contracción del 2,4% (30.644 menos). Como resultado, la representatividad de la mujer ha ganado casi tres puntos de peso específico, situándose en el 37,5% del total de personas físicas.

De forma paralela, el componente internacional ha registrado un avance exponencial. El volumen de trabajadores autónomos nacidos fuera de las fronteras españolas prácticamente se ha duplicado, indexando un incremento porcentual del 93,6% para consolidar un colectivo de 342.919 profesionales de origen extranjero. Este segmento ha duplicado su peso relativo en el ecosistema productivo por cuenta propia en solo diez años, pasando de representar el 9 % en 2016 al 17 % del total de autónomos en 2026.

Reducción del tamaño empresarial y auge de la pluriactividad

El informe de la patronal ATA pone de relieve un cambio de tendencia preocupante en lo relativo a la dimensión de los negocios tradicionales. En términos generales, el autónomo persona física ha perdido tamaño de estructura. Mientras que los profesionales que operan de forma individual sin asalariados a su cargo se incrementaron en 68.073 personas (+4,4%), los autónomos empleadores con personal contratado descendieron un 6,2%. El retroceso más acentuado se localiza en los pequeños negocios que contaban con un único asalariado, cuyo volumen cayó un 8,6% en la comparativa interanual de la década.

Al respecto, Lorenzo Amor ha advertido sobre los condicionantes de contratación: "Cada vez es más difícil mantener el empleo en las pequeñas empresas. Los autónomos sufren inseguridad jurídica y cargas que les hacen pensar dos veces contratar nuevo personal".

Frente a la debilidad de las contrataciones, el fenómeno que se ha disparado de forma masiva en el mercado laboral es la pluriactividad. Los perfiles que compatibilizan de forma simultánea un empleo por cuenta ajena con una actividad económica por cuenta propia han crecido un 83,4%, sumando 79.313 profesionales a esta modalidad mixta y superando los 174.000 trabajadores en la primavera de 2026.

Tercerización sectorial y repunte de la construcción

En la distribución por actividades sectoriales, el modelo de autoempleo consolida su marcada tendencia hacia la tercerización. El sector servicios concentra casi el 75% de la estructura del trabajo autónomo independiente, anotando una progresión del 4% a lo largo del periodo analizado hasta alcanzar los 1,5 millones de profesionales. La construcción también ha mostrado una evolución fuertemente expansiva en la década, con un incremento neto del 11,5% (24.471 autónomos adicionales).

En el lado opuesto, los sectores tradicionales vinculados a la producción de bienes muestran retrocesos estructurales severos. La agricultura ha registrado el peor comportamiento relativo y absoluto de la serie estadística, reflejando una pérdida de 31.048 afiliados independientes, lo que equivale a un desplome del 13,2%. Por su parte, la industria manufacturera y de producción no logra contener la sangría de activos por cuenta propia y cede un 12,4% en su censo de profesionales.