Con un formato híbrido que combina sesiones presenciales y virtuales, el programa llegará a 63 centros educativos de toda España durante el curso 2025/2026. Desde su nacimiento en el curso 2017-2018, ‘El riesgo y yo’ se ha consolidado como un referente en la formación de los futuros ciudadanos, habiendo instruido ya a más de 17.000 estudiantes.
En esta nueva edición, se impartirán al menos 91 sesiones estructuradas en dos bloques fundamentales de una hora de duración. El primer encuentro se centra en la identificación y prevención, enseñando a los alumnos a minimizar las probabilidades de que un riesgo se materialice. El segundo bloque introduce el concepto clave de la mutualización: la unión de colectivos para compartir pérdidas de forma solidaria, vinculando este principio directamente con la sostenibilidad del sistema social y económico.
El éxito de la iniciativa reside en el compromiso de los voluntarios, profesionales del sector que trasladan su experiencia real al aula. Esta edición coincide, además, con el 25º aniversario en España de la Fundación Junior Achievement, organización líder mundial en educación emprendedora y orientación laboral, que aporta la metodología pedagógica necesaria para que conceptos técnicos complejos resulten accesibles y atractivos para el público joven.
Entendiendo la mutualización: El pilar del seguro
Uno de los puntos fuertes del programa es explicar cómo la gestión del riesgo individual repercute en el colectivo. A través de dinámicas participativas, los estudiantes descubren que el seguro no es solo un contrato financiero, sino un mecanismo de protección social basado en la colaboración. Este aprendizaje ayuda a desmitificar el sector y a fomentar una cultura de la previsión que, a largo plazo, reduce la vulnerabilidad económica de las familias.
Compromiso social y futuro profesional
La iniciativa ‘El riesgo y yo’ no solo cumple un objetivo formativo, sino que abre vías de orientación laboral para los estudiantes, al ponerlos en contacto directo con profesionales de las aseguradoras. El programa ofrece múltiples beneficios sociales: la asistencia técnica de los voluntarios garantiza que el contenido esté actualizado; la transparencia de las sesiones virtuales permite llegar a zonas rurales o con menos recursos; y el propósito social del proyecto refuerza la imagen del seguro como un sector comprometido con la educación y el bienestar de las generaciones venideras.
"Educar en el riesgo es educar en la libertad de decisión", señalan desde la organización, subrayando que comprender estos conceptos es fundamental para que los jóvenes tomen decisiones financieras responsables en el futuro.