Mercados energéticos

El precio de la luz baja un 18,5 % y se sitúa en 14,87 €/MWh, su nivel más bajo en meses

El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista español ha registrado este martes una caída del 18,5 %, situándose en 14,87 euros por megavatio hora (€/MWh), su cotización más baja en los últimos meses, en un contexto de menor demanda y mayor aportación de energías renovables.

<<Haya luz>>, y hubo luz.
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Según los datos publicados por el operador del mercado ibérico de electricidad (OMIE), el precio medio de la luz para este martes ha cerrado en 14,87 €/MWh, lo que supone una disminución del 18,5 % respecto al día anterior. Este descenso responde a varias variables que han influido en la formación de precios en el mercado mayorista.

Entre los factores que han contribuido a este descenso destaca una reducción de la demanda eléctrica en comparación con jornadas previas, así como una mayor producción de energías renovables —especialmente eólica y fotovoltaica— que presionan a la baja los precios por su bajo coste de generación.

La evolución del precio de la luz en el mercado mayorista es un indicador clave para los consumidores y para el conjunto de la economía, ya que influye en las tarifas reguladas y en los costes de producción industrial, además de afectar indirectamente a la factura eléctrica de hogares y empresas.

Este nivel de 14,87 €/MWh marca uno de los precios más reducidos registrados en los últimos meses, acercándose a valores que sólo se suelen ver en periodos de escasa demanda o alta producción renovable, como sucede en fines de semana o días festivos.

El descenso sostenido del precio de la luz contrasta con otros periodos recientes en los que la cotización energética se mantuvo más alta debido a la menor aportación renovable o a incrementos en los precios de los combustibles fósiles en los mercados internacionales.

Expertos del sector energético señalan que esta tendencia a la baja en el mercado mayorista es una señal positiva para los consumidores, aunque advierten de que los precios pueden volver a subir en función de la evolución de la demanda, la disponibilidad del viento y el sol, y de los mercados globales de energía.