El pago de los intereses de la deuda continúa absorbiendo una parte muy significativa de los recursos públicos en España. Los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) correspondientes a 2025 reflejan que la Administración General del Estado destinó 34.918 millones de euros al pago de intereses de la deuda, mientras que las inversiones reales se situaron en 7.684 millones de euros.
La comparación muestra que por cada euro invertido en infraestructuras, equipamientos o proyectos productivos, el Estado gastó 4,5 euros en intereses de la deuda.
Las aportaciones a la Unión Europea superaron las inversiones
Las cifras reflejan además que las transferencias realizadas por España a la Unión Europea alcanzaron los 13.347 millones de euros, una cantidad que supera ampliamente el volumen total de inversiones ejecutadas por la Administración General del Estado durante el ejercicio 2025.
La tendencia continúa durante 2026
Los datos correspondientes a los cuatro primeros meses de 2026 mantienen prácticamente la misma proporción. Entre enero y abril, el Estado destinó 11.453 millones de euros al pago de intereses de la deuda, mientras que las inversiones reales se situaron en 2.684 millones.
En este periodo, el ratio vuelve a situarse en niveles similares al del ejercicio anterior, ya que por cada euro invertido se destinaron 4,3 euros al pago de intereses.
El gasto público crece mientras las inversiones disminuyen
Durante los cuatro primeros meses de 2026, el gasto público total aumentó un 10% y alcanzó los 104.547 millones de euros. Sin embargo, las inversiones reales registraron un comportamiento opuesto al caer un 2,2%.
Según los datos expuestos por el economista José Ramón Riera, la situación pone de manifiesto el creciente peso financiero que supone la deuda pública sobre la capacidad inversora del Estado.
«Por cada euro que le dedicó a inversión tuvo que pagar 4,5 a los intereses de la deuda», señala Riera al analizar la evolución de las cuentas públicas.
El peso de la deuda condiciona la capacidad de crecimiento
El economista advierte de que una parte cada vez mayor de los recursos públicos se destina a atender compromisos financieros adquiridos en el pasado, mientras la inversión productiva pierde peso relativo.
En este sentido, Riera sostiene que «la deuda se paga todos los meses, todos los trimestres y todos los años y, por culpa de eso, cada vez invertimos menos».
Los datos muestran una situación en la que el pago de intereses continúa creciendo al tiempo que las inversiones reales permanecen en niveles considerablemente inferiores, configurando un escenario en el que una parte significativa del gasto público se orienta a afrontar el coste del endeudamiento acumulado.