España volvió a aumentar en 2025 la carga fiscal sobre el trabajo. Según el informe Taxing Wages 2026 de la OCDE, la cuña fiscal para un trabajador soltero con salario medio alcanzó el 41,4%, frente al 41,1% registrado en 2024.
El dato sitúa a España 6,3 puntos por encima de la media de la OCDE, que se colocó en el 35,1%, y eleva al país hasta la décima posición entre los 38 miembros de la organización con mayor presión fiscal sobre las rentas laborales.
Qué mide la cuña fiscal
La cuña fiscal mide la diferencia entre el coste laboral total que asume una empresa y el salario neto que finalmente recibe el trabajador.
Incluye el IRPF, las cotizaciones sociales pagadas por el empleado y las cotizaciones sociales a cargo de la empresa, descontando en su caso las ayudas familiares.
Este indicador permite comparar hasta qué punto los impuestos y cotizaciones reducen la remuneración efectiva de los trabajadores.
España empeora frente a la media de la OCDE
El informe refleja que la cuña fiscal española aumentó en 0,31 puntos porcentuales entre 2024 y 2025. En el mismo periodo, la media de la OCDE también subió, aunque de forma más moderada, del 34,9% al 35,1%.
La evolución a largo plazo muestra una tendencia más marcada. Entre 2000 y 2025, la cuña fiscal en España pasó del 38,6% al 41,4%, un incremento de 2,8 puntos. En cambio, en el conjunto de la OCDE descendió un punto, del 36,1% al 35,1%.
También en la última década España se ha alejado de la media. Entre 2015 y 2025, la carga fiscal sobre el salario medio aumentó 2,1 puntos, mientras que en la OCDE se redujo ligeramente.
El peso de las cotizaciones empresariales y el IRPF
La OCDE destaca que en España el IRPF y las cotizaciones sociales del empleador explican el 88% del total de la cuña fiscal, frente al 77% de media en la organización.
Este dato refleja el fuerte peso que tienen las cargas laborales en el coste total del empleo, especialmente las aportaciones que paga la empresa por cada trabajador.
Familias con hijos: menor alivio fiscal que en la OCDE
El informe también analiza el caso de una familia con un solo perceptor de renta media y dos hijos. En este supuesto, España registra una cuña fiscal del 36,8%, la séptima más alta de la OCDE y muy por encima del promedio del 26,2%.
Las ayudas y beneficios fiscales ligados a los hijos reducen la cuña fiscal en España en 4,6 puntos, pero ese alivio es inferior al promedio de la OCDE, donde la reducción alcanza los 8,9 puntos.
Salario neto y presión directa sobre el trabajador
En términos de imposición directa soportada por el trabajador, España presenta una tasa neta media del 23,5% para un empleado soltero con salario medio. Esto significa que su salario neto representa el 76,5% del salario bruto, frente al 74,9% de media en la OCDE.
Para una familia con dos hijos y un solo salario medio, la tasa neta media en España es del 17,5%, por encima del promedio de la OCDE, situado en el 14,7%. En este caso, el salario disponible equivale al 82,5% del sueldo bruto, frente al 85,3% de media en la organización.
Un debate sobre el coste del empleo
Los datos de la OCDE reabren el debate sobre el impacto de la fiscalidad laboral en España. La elevada cuña fiscal implica que una parte importante del coste que asume la empresa no llega al trabajador como salario neto.
El informe sitúa así a España entre los países con mayor carga sobre el trabajo, especialmente para familias con hijos, donde el alivio fiscal es menor que en otras economías desarrolladas.