La desigualdad entre hombres y mujeres sigue teniendo un impacto directo en la economía española. Según la quinta edición del Índice ClosinGap, cerrar completamente la brecha de género supondría un incremento potencial de 255.755 millones de euros para el PIB, lo que equivale a un aumento del 17,1% respecto al PIB de 2023.
El informe, elaborado por la asociación ClosinGap junto a PwC, analiza la evolución de la igualdad en España a través de cinco grandes áreas: empleo, educación, conciliación, salud y bienestar, y digitalización.
Los resultados muestran que el índice global de paridad alcanza el 65,7%, lo que implica que todavía queda un 34,3% de brecha de género por cerrar en el país.
España podría tardar 37 años en alcanzar la paridad
De acuerdo con el análisis del Índice ClosinGap, la brecha de género se ha reducido progresivamente en los últimos años, pasando del 36,7% en 2021 al 35,1% en 2023.
Aun así, el ritmo actual de avance indica que España tardaría aproximadamente 37 años en alcanzar la igualdad plena entre hombres y mujeres si se mantiene la tendencia actual.
El índice evalúa 28 variables relacionadas con el desarrollo personal, social y profesional, entre ellas la participación en el mercado laboral, el liderazgo empresarial, la brecha salarial, la educación o las competencias digitales.
Según el informe, los mayores avances recientes se han producido en empleo, digitalización y conciliación, aunque todavía persisten importantes diferencias estructurales.
La desigualdad laboral es el principal impacto económico
El estudio señala que las brechas de género afectan directamente al crecimiento económico, especialmente a través del mercado laboral.
Aunque las mujeres representan el 51,4% de la población en edad de trabajar, su contribución a la economía es menor: generan el 42,3% del PIB español.
El informe identifica tres factores principales que explican esta diferencia:
- Menor participación de las mujeres en el mercado laboral.
- Menor número de horas trabajadas debido a la mayor presencia en empleos a tiempo parcial.
- Mayor concentración en sectores con menor productividad.
Si estas diferencias desaparecieran, el PIB podría aumentar un 17,1%, lo que supondría 255.755 millones de euros adicionales para la economía española.
Además, la igualdad laboral generaría cerca de 2,9 millones de empleos femeninos equivalentes a tiempo completo.
Conciliación, la brecha más grande
Entre las cinco categorías analizadas, la conciliación sigue siendo el ámbito con mayor desigualdad.
El indicador de conciliación se sitúa en 44,4% de paridad, lo que implica que más de la mitad de la brecha todavía permanece abierta.
Esta categoría analiza variables como:
- El tiempo dedicado al trabajo doméstico no remunerado.
- La parcialidad laboral por motivos de cuidado familiar.
- El número de personas inactivas por responsabilidades del hogar.
- El tiempo disponible para el ocio.
El informe destaca que la pandemia agravó estas desigualdades, ya que muchas mujeres aumentaron su dedicación al cuidado familiar y al trabajo doméstico.
Avances en digitalización y liderazgo empresarial
El estudio también identifica avances en digitalización y liderazgo femenino en el sector privado.
La brecha digital se ha reducido gracias al aumento del número de mujeres en profesiones tecnológicas y en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
En la categoría de digitalización, el índice alcanza un 75,1% de paridad, situándose entre los ámbitos con menor desigualdad.
En el ámbito laboral, también se observa un crecimiento de la presencia femenina en puestos de dirección y liderazgo empresarial, lo que ha contribuido a mejorar el indicador de empleo.
Salud y bienestar: la categoría con mayor paridad
La categoría con mejores resultados es salud y bienestar, donde la paridad alcanza el 83,7%.
Sin embargo, el informe advierte de una tendencia negativa en los últimos años, vinculada a factores como:
- La reducción de los años de vida en buena salud.
- El aumento del riesgo de pobreza o exclusión social.
- El impacto creciente de problemas de salud mental.
Estos factores afectan de forma desproporcionada a las mujeres, lo que ha provocado que el indicador se haya deteriorado ligeramente en los últimos ejercicios.
Igualdad de género como motor económico
El informe concluye que avanzar hacia la igualdad entre hombres y mujeres no solo es una cuestión social, sino también económica.
Reducir las brechas de género mejoraría la productividad, ampliaría el mercado laboral y reforzaría el crecimiento económico, convirtiéndose en una de las principales palancas para impulsar el desarrollo sostenible en España.
Desde ClosinGap destacan que acelerar este proceso es clave para construir una economía más inclusiva y competitiva, en la que el talento femenino tenga un papel protagonista.