El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha una iniciativa pionera dentro de los Juegos Deportivos Municipales para promover el respeto y la convivencia en el deporte base: ‘Ponte en mi lugar, hoy arbitras tú’, un programa que ha permitido a familiares de jugadores convertirse en árbitros por un día.
Impulsada por la Dirección General de Deporte y la Dirección General de la Policía Municipal, esta propuesta tiene como objetivo principal concienciar sobre la complejidad de la función arbitral y fomentar valores como el respeto, la tolerancia y el juego limpio desde edades tempranas.
El silbato pasa a las gradas
Durante las jornadas del 17 y 18 de abril, un total de 64 equipos de categoría prebenjamín (niños de entre 6 y 8 años) han participado en esta experiencia en seis distritos de la capital: Barajas, Carabanchel, Retiro, Salamanca, San Blas-Canillejas y Villaverde.
En estos encuentros de fútbol 7 y fútbol sala, han sido los propios familiares y acompañantes quienes han asumido el papel de árbitros, tomando decisiones en tiempo real y gestionando el desarrollo del partido. Para ello, cada participante recibió un silbato y tarjetas, simbolizando su responsabilidad dentro del terreno de juego.
Comprender la dificultad de arbitrar
El programa busca que quienes habitualmente observan los partidos desde la grada puedan experimentar en primera persona la presión y responsabilidad que implica arbitrar. De este modo, se pretende reducir conductas negativas hacia los colegiados y mejorar la convivencia en el entorno deportivo.
La iniciativa refuerza así un enfoque educativo que va más allá de la competición, situando los valores y el aprendizaje en el centro del deporte base.
Formación previa y apoyo profesional
Para garantizar el correcto desarrollo de la actividad, la Real Federación de Fútbol de Madrid ha colaborado en la formación de los participantes. El 15 de abril se celebró un seminario online en el que se explicaron las normas básicas y el funcionamiento de los partidos.
Además, árbitros federativos han estado presentes durante todos los encuentros, ejerciendo funciones de mediación y apoyo. Aunque no dirigían directamente los partidos, supervisaban la actividad, resolvían dudas y velaban por un ambiente seguro y respetuoso.
Un modelo que apuesta por la educación en el deporte
Con esta iniciativa, los Juegos Deportivos Municipales consolidan su apuesta por un modelo que prioriza la educación, la convivencia y el respeto por encima del resultado deportivo.
El programa demuestra que el deporte base puede ser también una herramienta para fortalecer vínculos entre jugadores, familias y árbitros, contribuyendo a crear entornos más saludables y positivos dentro y fuera del campo.