Entre los proyectos premiados figuran la restauración del cargadero de Dícido en Cantabria, la rehabilitación de espacios históricos de la Catedral de Toledo y la mejora del centro de visitantes de la Mezquita-Catedral de Córdoba, tres intervenciones que combinan recuperación patrimonial con impacto social y económico.
El cargadero de Dícido, mejor intervención en el territorio y el paisaje
El cargadero de Dícido, en Castro Urdiales (Cantabria), ha sido reconocido por su restauración integral. Esta estructura industrial de 1938, que se adentra 90 metros en el mar Cantábrico, fue concebida para la carga de mineral y se encontraba en avanzado estado de deterioro antes de su recuperación.
La intervención, realizada de forma artesanal y pieza a pieza, ha permitido preservar su estructura original y recuperar su valor histórico como uno de los ejemplos más destacados de la arqueología industrial del norte de España. Tras su restauración, el bien ha pasado de la Lista Roja a la Lista Verde de patrimonio en riesgo, consolidándose además como un nuevo recurso turístico.
La Catedral de Toledo, premiada por su impacto social y cultural
La rehabilitación de la Sala Capitular, el zaguán y la portada de la Catedral de Toledo ha sido distinguida en la categoría de conservación del patrimonio como motor de desarrollo económico y social.
El proyecto, impulsado por el Cabildo Catedralicio con motivo del 800 aniversario del templo, ha recuperado espacios históricos como la antigua capilla de Santa Isabel de Hungría y la Sala Capitular, donde destaca un artesonado policromado de gran valor artístico.
La intervención ha incluido mejoras en la conservación de materiales, la gestión del patrimonio documental y la modernización de la iluminación, reforzando la experiencia cultural de la ciudad y su atractivo turístico.
Córdoba, premiada por la difusión del patrimonio de la Mezquita-Catedral
El Centro de Información y Recepción de Visitantes de la Mezquita-Catedral de Córdoba ha sido reconocido en la categoría de señalización y difusión del patrimonio cultural y natural.
El espacio ha sido rehabilitado para ofrecer una experiencia museográfica moderna, con recursos interpretativos que permiten a los más de dos millones de visitantes anuales comprender la historia y el valor artístico del monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La iniciativa refuerza el papel de Córdoba como referente cultural y educativo, mejorando la accesibilidad y la comprensión del patrimonio.
Unos premios que destacan la innovación en la gestión patrimonial
Los Premios Hispania Nostra subrayan cómo la conservación del patrimonio puede integrarse con estrategias de innovación, sostenibilidad y desarrollo local. Los proyectos galardonados muestran que la protección del legado histórico no solo preserva bienes culturales, sino que también impulsa comunidades y genera valor económico y social.
En el año en que la entidad celebra su 50 aniversario, los premios reafirman su papel como herramienta de vigilancia, reconocimiento y difusión de buenas prácticas en la gestión del patrimonio en España.