El cine español atraviesa una paradoja estructural: cada año recibe más financiación pública, pero pierde público de forma progresiva. Según diversos informes y datos del sector, las ayudas al audiovisual superan los 250 millones de euros anuales, mientras que la asistencia a las salas y la rentabilidad media de las producciones siguen descendiendo.
Las cifras reflejan un modelo con más películas que nunca, pero con menor impacto entre los espectadores, en un contexto de caída general del consumo cinematográfico.
Más financiación pública y más producción
En 2022, el apoyo al cine español alcanzó los 250,2 millones de euros, repartidos entre 95,5 millones en ayudas directas, 70,6 millones en deducciones fiscales y 84,1 millones derivados de la obligación legal que impone a las televisiones privadas destinar el 5 % de su facturación a producción nacional.
El volumen de subvenciones directas ha crecido con fuerza en la última década y en 2023 alcanzó 152,9 millones de euros. Este respaldo público ha permitido aumentar significativamente el número de títulos.
De hecho, en 2025 se estrenaron 364 películas, más del doble que en 2016, lo que supone prácticamente una película al día.
Menos espectadores y menor rentabilidad
El aumento de la producción no se ha traducido en más audiencia. En 2024, el cine español vendió 13,6 millones de entradas, muy lejos de los niveles históricos y con una cuota de mercado en torno al 17-19 %, inferior a décadas anteriores.
Además, los datos de taquilla evidencian una fuerte dispersión del público:
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El 87 % de las películas estrenadas en 2025 no superaron los 100.000 euros de recaudación
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Más de un centenar de títulos no alcanzaron los 1.000 euros en ingresos
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Solo 28 producciones lograron atraer a más de 100.000 espectadores
La tendencia confirma un modelo de muchos estrenos con audiencias muy reducidas por título.
Caída general de las salas y competencia internacional
El retroceso del cine español se produce en un contexto de descenso global de la asistencia a las salas. En 2025, los cines españoles registraron 65 millones de espectadores y 453 millones de euros de recaudación, lo que supone una caída superior al 8 % respecto al año anterior y más del 38 % menos que en 2019, antes de la pandemia.
La taquilla continúa dominada por producciones internacionales. En 2025, nueve de las diez películas más vistas fueron extranjeras, mientras que el único título nacional en el ranking fue la última entrega de la saga Padre no hay más que uno, de Santiago Segura.
Debate sobre el modelo de ayudas
El crecimiento del gasto público ha reabierto el debate sobre la eficacia del sistema. Algunos análisis sostienen que no existe una relación directa entre el aumento de subvenciones y el crecimiento del público, y que el incremento de financiación ha contribuido sobre todo a ampliar la producción, pero no la demanda.
Entre las propuestas planteadas figura una reducción progresiva de las ayudas acompañada del mantenimiento de incentivos selectivos, así como revisar la obligación de inversión de las cadenas privadas para vincularla a beneficios y no a ingresos.
Mientras tanto, el sector afronta el reto de recuperar espectadores en un mercado marcado por el auge del ‘streaming’, la fragmentación del consumo y la fuerte competencia internacional.