Las autoridades recomiendan elegir ubicaciones seguras, no masificadas, y llevar a los niños de la mano para reducir el riesgo de que se pierdan entre las multitudes. También, animan a los padres a que los niños lleven algún elemento identificativo de contacto para que la Policía Local, Protección Civil u otro adulto pueda localizarles de manera rápida.
Respecto a los caramelos y carrazas, apelan al sentido común y que los menores guarden una distancia prudencial, para evitar problemas y no se hagan daño.
Es preferible permanecer a pie de calle y no subirse a fachadas o elementos urbanos como farolas para evitar incidentes.