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La Guardia Civil refuerza el ciberpatrullaje con una unidad especializada en armas y explosivos

El nuevo equipo apoyará la investigación online y las denuncias telemáticas, tras detectar ya más de 30 infracciones en la red

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La Guardia Civil ha dado un paso más en la lucha contra la delincuencia digital con la incorporación de una unidad especializada en Intervención de Armas y Explosivos dentro de su estructura de ciberpatrullaje, con el objetivo de reforzar el control sobre actividades ilícitas en Internet relacionadas con este tipo de materiales.

Este nuevo equipo se integra en la CiberComandancia de la Guardia Civil, ubicada en las instalaciones del Instituto Nacional de Ciberseguridad en León, y tiene como misión principal detectar, analizar e investigar conductas irregulares vinculadas a la comercialización de armas, explosivos y material pirotécnico en la red.

Desde su puesta en marcha, la unidad ya ha logrado resultados significativos, con más de 30 infracciones administrativas detectadas en Internet, relacionadas tanto con la venta ilegal como con la comercialización de armas prohibidas. Este balance refleja la creciente importancia del entorno digital como escenario de actividades ilícitas.

Uno de los pilares de esta nueva estructura es su capacidad para ofrecer apoyo inmediato en la tramitación y estudio de denuncias telemáticas, presentadas a través de la sede electrónica de la Guardia Civil. Este refuerzo permite agilizar la respuesta ante posibles delitos y mejorar la atención a los ciudadanos.

Además, la unidad mantiene una coordinación constante con las Intervenciones de Armas y Explosivos distribuidas por todo el territorio nacional, lo que facilita la realización de inspecciones presenciales cuando se detectan irregularidades en el entorno digital, cerrando así el círculo entre la investigación online y la actuación sobre el terreno.

La CiberComandancia, que cuenta actualmente con 63 efectivos especializados, se ha consolidado como un elemento clave en la estrategia de modernización del cuerpo. Desde su creación, ha recibido cerca de 40.000 solicitudes de denuncia, y ha logrado bloquear y recuperar más de cinco millones de euros procedentes de ciberestafas, además de impedir de forma preventiva el desvío de otros dos millones en un caso de phishing.

Este refuerzo en materia de ciberpatrullaje se enmarca en una tendencia creciente: la adaptación de las fuerzas de seguridad a los nuevos escenarios digitales, donde cada vez se producen más delitos y donde la rapidez de actuación resulta determinante para proteger a los ciudadanos.

Con esta iniciativa, la Guardia Civil consolida su apuesta por una vigilancia más eficaz en Internet, ampliando sus capacidades para hacer frente a amenazas complejas y reforzando la seguridad tanto en el ámbito digital como en el físico.