El tiempo libre y el equilibrio personal han pasado a ser factores clave en el mercado laboral, por delante incluso del salario. Así lo refleja el informe ‘Bienestar extendido 2040’, elaborado por Santalucía Espacio Futuro, que concluye que el 60% de los adultos prioriza su vida personal frente al trabajo y la remuneración.
Este cambio de tendencia confirma una transformación profunda en la forma en que los trabajadores valoran su empleo, donde la calidad de vida gana terreno al ingreso económico como principal motivación.
El tiempo, la nueva moneda de cambio
Uno de los mensajes centrales del estudio es que “el tiempo se convierte en la verdadera moneda de cambio”, en palabras de los expertos participantes en el encuentro organizado por Servimedia.
El análisis apunta a un “divorcio silencioso entre propósito y salario”, donde cada vez más personas buscan empleos que les permitan disponer de tiempo para su bienestar, familia y desarrollo personal, aunque ello implique renunciar a mayores ingresos.
Presión social hacia empresas e instituciones
El informe advierte de que esta tendencia irá en aumento. Según los expertos, crecerá la presión social sobre empresas e instituciones para facilitar más tiempo libre, especialmente en una sociedad donde muchas personas deben cuidar simultáneamente de hijos y mayores.
Además, entre las nuevas generaciones ya se percibe un cambio en las prioridades. Aunque el salario sigue siendo importante, cada vez es más frecuente que los trabajadores pregunten: “¿Qué me das además de dinero?”, en referencia a beneficios como flexibilidad, conciliación o servicios de bienestar.
Tres pilares del bienestar futuro
El estudio identifica tres grandes capitales que marcarán el bienestar en las próximas décadas:
- Capital financiero, que seguirá siendo relevante pero perderá exclusividad
- Capital humano, vinculado a la formación continua en un contexto de rápida obsolescencia laboral
- Capital social, considerado clave para afrontar la incertidumbre
En este sentido, los expertos subrayan que las redes sociales reales —familia, amigos, comunidad— serán determinantes para resistir situaciones adversas, incluso por encima del nivel de ingresos.
Más dinero, pero menos bienestar sin tiempo
Uno de los aspectos más destacados del informe es la advertencia sobre el futuro:
tener más dinero no garantizará una mejor calidad de vida si no se dispone de tiempo para disfrutarlo.
“Podrás tener todo el dinero del mundo, pero si no tienes tiempo, te sentirás pobre”, resume el análisis, que anticipa una sociedad donde la escasez de tiempo será uno de los principales factores de desigualdad.
Jóvenes: menos materialismo, más salud mental
El cambio también se refleja en los jóvenes, que muestran una menor orientación hacia el consumo material. Según los expertos, muchos consideran que acumular bienes no garantiza felicidad, por lo que optan por estilos de vida más equilibrados.
En este contexto, la salud física y mental, el bienestar emocional y el tiempo personal se consolidan como los nuevos indicadores de éxito.
Un bienestar más complejo e incierto
De cara a 2040, el informe concluye que el bienestar será más frágil, desigual y difícil de sostener, condicionado por factores como:
- Inestabilidad laboral y trayectorias profesionales discontinuas
- Dificultad para planificar el futuro
- Impacto de la tecnología en la atención y el tiempo personal
Además, la capacidad de desconectar del entorno digital y gestionar el tiempo se perfila como un nuevo factor clave para el bienestar emocional.
En definitiva, el estudio dibuja un escenario en el que el éxito ya no se medirá solo en euros, sino en tiempo disponible, equilibrio vital y calidad de las relaciones personales.