Decenas de vecinos de Hortaleza se han concentrado este sábado en la glorieta de Edimburgo para denunciar el impacto que tendrá el futuro circuito de Fórmula 1 en la vida cotidiana del barrio. La protesta, convocada por la Plataforma STOP Fórmula 1 Madrid, ha comenzado a las 11.30 horas bajo el lema ‘Nuestros barrios no son un circuito’.
Los asistentes han expresado su rechazo a las consecuencias derivadas de las obras y del futuro funcionamiento del trazado, alertando de problemas relacionados con la movilidad, el ruido y la contaminación.
Críticas por seguridad y uso del circuito en calles urbanas
Uno de los principales puntos de preocupación se centra en el trazado urbano del circuito, que incluye un tramo de 1,5 kilómetros integrado en calles del barrio, junto a un carril bici y varias rotondas consideradas peligrosas.
Según ha explicado el portavoz vecinal, Constantino Blanco, el restablecimiento del tráfico tras el asfaltado podría convertir ese tramo en un espacio susceptible de ser utilizado por conductores para circular a alta velocidad. “Podrá ser usado por cualquier loco para probar sus dotes”, ha advertido.
Impacto ambiental y pérdida de zonas naturales
Los vecinos también han denunciado las consecuencias medioambientales de las obras, que, según han señalado, han supuesto la tala o trasplante de numerosos árboles maduros, muchos de los cuales ya se han secado.
Además, han alertado de la ocupación de vías pecuarias, la destrucción de zonas húmedas y el posible desvío ilegal de la Vereda de los Leñores, un camino tradicional de la zona.
Preocupación por el ruido y la calidad de vida
La plataforma vecinal ha advertido de que el mayor impacto llegará cuando el circuito entre en funcionamiento, con niveles de ruido que consideran muy por encima de lo soportable para los residentes.
“El ruido enferma y el barrio enferma”, han señalado durante la concentración, insistiendo en que la actividad prevista podría deteriorar gravemente la calidad de vida en la zona.
Reivindicación: fuera del entorno urbano
Los organizadores han subrayado que su oposición no es al Gran Premio en sí, sino a su ubicación en un entorno urbano. “No estamos en contra de la Fórmula 1 en Madrid, sino de un circuito urbano”, han defendido.
Como principal demanda, reclaman que el proyecto se traslade fuera de los barrios para evitar el impacto directo sobre los vecinos. “Queremos que nos devuelvan el barrio”, han concluido.