Caso Julio Iglesias

Julio Iglesias rompe su silencio: niega las acusaciones de agresión sexual mientras la Fiscalía investiga una denuncia por trata y explotación

El cantante rechaza “rotundamente” los señalamientos de dos extrabajadoras y contrata al penalista José Antonio Choclán, mientras la Audiencia Nacional tramita diligencias preliminares.

 

Julio Iglesias
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El cantante Julio Iglesias ha roto este viernes su silencio por primera vez desde que se conociera una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por delitos de violencia sexual, explotación laboral y trata de seres humanos. A través de un comunicado oficial publicado en sus redes sociales, el artista ha negado de forma categórica haber “abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer” y ha calificado las acusaciones de “absolutamente falsas”, asegurando que le provocan “una gran tristeza”.

En su mensaje, Iglesias se muestra contundente en la defensa de su honor: “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”. El cantante agradece además el apoyo de sus seguidores, de quienes afirma haber recibido “mucho consuelo” en estos días. Su esposa, Miranda Rijnsburger, ha reforzado públicamente ese respaldo con un mensaje en redes: “A tu lado, siempre”.

La reacción del artista llega tres días después de que dos extrabajadoras de sus residencias en República Dominicana (Punta Cana) y Bahamas (Lyford Cay) presentaran una denuncia, respaldada por la organización Women’s Link Worldwide, que describe un escenario de presuntos abusos sexuales sistemáticos, control laboral y prácticas médicas irregulares durante 2021. Según su relato, una de ellas —de 22 años en aquel momento— habría sufrido penetraciones sin consentimiento casi a diario, bofetadas y vejaciones, mientras que otra denunciante habla de tocamientos y humillaciones reiteradas.

La Fiscalía ha abierto diligencias preliminares y ha anunciado que tomará declaración a las denunciantes como testigos protegidos. La acusación incluye delitos contra la libertad e indemnidad sexual, acoso sexual, vulneración de derechos laborales y trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo o servidumbre, un delito que en España puede acarrear penas de entre cinco y ocho años de prisión.

Paralelamente, Iglesias ha confiado su defensa al abogado José Antonio Choclán, penalista especializado en negociaciones con la Fiscalía y conocido por representar a figuras como Víctor de Aldama, Francisco Correa, Cristina Cifuentes, Rita Barberá, Imanol Arias o Corinna Larsen. Choclán también defendió en 2023 al hermano del cantante, Carlos Iglesias, en un caso de fraude fiscal.

La investigación periodística que dio origen a la denuncia —desarrollada durante tres años por elDiario.es y Univisión Noticias— asegura haber contrastado los testimonios con fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, informes médicos y visados, además de entrevistas con otros exempleados que describen un entorno de aislamiento y control estricto. Según estas fuentes, las trabajadoras eran obligadas a someterse a exámenes ginecológicos completos y pruebas de VIH, ETS y embarazo, prácticas que la acusación califica como presuntamente ilegales.

El entorno del artista había apuntado previamente, en declaraciones a ¡HOLA!, que Iglesias estaba preparando su defensa y que “todo se iba a aclarar”. Sin embargo, el comunicado de este viernes constituye su primera posición directa y pública ante unas acusaciones que han tenido amplio impacto mediático y judicial.

Mientras el procedimiento avanza bajo secreto de actuaciones, el caso enfrenta dos relatos radicalmente opuestos: por un lado, la defensa del cantante, que niega los hechos y habla de “maldad”; por otro, las denunciantes, que describen un patrón de abuso y explotación en un contexto de dependencia económica y vulnerabilidad.