La decisión se produce después del llamamiento realizado por el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y supone un refuerzo extraordinario de los dispositivos de vigilancia y control en coordinación con la Guardia Civil, la Policía Nacional y otros cuerpos de seguridad del Estado.
El Ejecutivo ha precisado que los militares movilizados actuarán bajo la coordinación del Mando de Operaciones (MOPS), prestando apoyo a la Guardia Civil en aquellas actuaciones necesarias para garantizar el orden público y la seguridad.
Refuerzo militar y policial ante la presión migratoria
Aunque el Ministerio de Defensa no ha detallado el número exacto de militares desplegados, fuentes militares apuntan a que la operación será de dimensiones similares a la desarrollada durante la crisis migratoria de 2021, cuando alrededor de un centenar de efectivos del Ejército participaron en labores de apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Los militares procederán de las unidades ya establecidas en Ceuta, donde permanecen destinados más de 3.000 efectivos de las Fuerzas Armadas, lo que permitirá una rápida activación del dispositivo sin necesidad de trasladar personal desde la península.
Paralelamente, el Gobierno ha reforzado el despliegue de la Guardia Civil. A los 60 agentes de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) que prestan servicio de forma permanente en la vigilancia fronteriza se ha incorporado un primer pelotón adicional de 20 efectivos y está prevista la llegada de otros dos pelotones, que sumarán otros 40 guardias civiles.
Asimismo, la Unidad de Seguridad Ciudadana contará con 30 agentes procedentes de distintas comandancias andaluzas y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) reforzará la vigilancia marítima con dos equipos de buceadores.
Más medios marítimos, aéreos y tecnológicos
El dispositivo también incrementa los recursos destinados al control del litoral, principal punto de entrada durante esta crisis migratoria.
A las embarcaciones que ya operan en Ceuta —dos patrulleras medias y cuatro embarcaciones tipo zodiac— se incorporará el buque Duque de Ahumada, cuya llegada está prevista durante la madrugada del 31 de julio.
En los próximos días también se sumarán nuevos patrones de embarcación, mecánicos-marineros y pilotos especializados en drones para reforzar la vigilancia costera, además de un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil.
Policía Nacional refuerza el control documental y la seguridad ciudadana
La Policía Nacional también incrementará su presencia en Ceuta. La Comisaría General de Extranjería y Fronteras ha enviado un equipo especializado de seis funcionarios para apoyar las labores de identificación, reseña y documentación de los inmigrantes llegados a la ciudad.
En materia de seguridad ciudadana, la Unidad de Intervención Policial (UIP) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) ampliarán su capacidad operativa mediante jornadas extraordinarias. Además, ya se han desplazado tres equipos de la UIP desde Sevilla y está prevista la incorporación de unidades procedentes de Madrid y Málaga hasta alcanzar una dotación cercana a los 200 efectivos especializados.
Un operativo que recuerda a la crisis migratoria de 2021
El despliegue recuerda al activado durante la crisis migratoria vivida en mayo de 2021, cuando más de un centenar de militares, entre legionarios y regulares, fueron movilizados para colaborar en el control fronterizo.
En aquella ocasión también se utilizaron vehículos blindados BMR y se activó la Unidad Logística ULOG-23 para instalar infraestructuras de acogida destinadas a atender la llegada masiva de migrantes.
