El jefe del Estado ha expresado su reconocimiento a los servicios de emergencias, profesionales sanitarios, cuerpos de seguridad y voluntarios que han trabajado desde el primer momento para atender a las víctimas del grave siniestro ferroviario que sacudió la localidad cordobesa el pasado domingo, en el que decenas de personas perdieron la vida y otras tantas resultaron heridas.
Desde Atenas, donde asistía al funeral de la princesa Irene de Grecia, el Rey se ha mostrado consternado por la magnitud del accidente y ha destacado que “la prioridad ahora es atender, acompañar y ayudar a todas las personas afectadas por este brutal suceso”.
Felipe VI ha subrayado la “altísima profesionalidad” demostrada por los servicios de emergencia —incluidos los equipos especializados en atención de víctimas— así como la “voluntad de todas las administraciones de arrimar el hombro” para ofrecer apoyo integral tanto a los heridos como a las familias de los fallecidos, en un momento marcado por el dolor y la conmoción social.
Además, ha agradecido expresamente la respuesta solidaria de los vecinos de Adamuz y de los voluntarios que colaboraron en las primeras horas tras el siniestro, apoyando a las personas afectadas y facilitando la labor de los equipos profesionales desplazados al lugar.
La Casa del Rey ha informado de que Felipe VI y la reina Letizia adelantaron su regreso a España y tienen previsto desplazarse al entorno de la tragedia en los próximos días, junto a autoridades nacionales y autonómicas, para acompañar a los familiares de las víctimas, visitar a los heridos y constatar la evolución de las labores de atención y recuperación.
Las palabras del monarca coinciden con un amplio dispositivo interadministrativo que continúa activo para gestionar tanto la atención sanitaria como el apoyo psicológico y el asesoramiento a las familias afectadas, en un proceso que exige coordinación y esfuerzo continuo entre distintos organismos públicos y privados