Revuelta de la España Vaciada, en colaboración con la plataforma Salvemos el mundo rural agredido, vuelve a convocar concentraciones en toda España. El colectivo denuncia que la despoblación no es un fenómeno casual ni inevitable, como a veces se insinúa, sino el resultado de decisiones políticas que han desmantelado servicios básicos y han dado prioridad a proyectos que no tienen en cuenta la calidad de vida ni la economía familiar de los residentes.
La plataforma advierte que el mundo rural enfrenta una amenaza sin precedentes por un modelo de desarrollo que prioriza el capital financiero frente al bienestar de las personas.
Manifiesto "Defendamos el territorio. Nuestros pueblos, espacios de oportunidades"
El manifiesto detalla varios frentes en los que se materializa este proceso. Uno de los más importantes es la presencia de megaproyectos y centros de datos, considerados como colonización industrial por parte de plantas energéticas y centros de datos de IA, que suponen la destrucción de suelos agrarios en beneficio de fondos de inversión ajenos.
También, critican los proyectos de lo que llaman "falsa energía Verde", que, bajo la apariencia de producción de energía verde, generan daños irreparables al entorno natural y a las poblaciones afectadas, cuya opinión se menosprecia.
El colectivo denuncia también que a nueva minería extractivista, amparada en el interés geoestratégico de control de minerales escasos en aras del desarrollismo tecnológico, justifica el sacrificio de tierras de labor y ecosistemas protegidos e hipoteca el futuro de comarcas enteras.
Respecto a la gestión de los recursos forestales, el colectivo considera que es mala debido al abandono de los montes, que los convierte en pasto de incendios devastadores en un contexto de cambio climático.
¿Y qué hay de las políticas agrarias? Critican que los mercados internacionales y la cadena alimentaria complican cada vez más el mantenimiento del modelo de agricultura y ganadería familiar, basado en el aprovechamiento de los recursos en equilibrio con el medio natural, y señalan que está siendo reemplazado por el de la ganadería intensiva en forma de macrogranjas y el de la agricultura intensiva. Estos nuevos modelos, dicen, no solo esquilman los suelos y contaminan las aguas, sino que también son insostenibles por la dependencia de insumos y de energía que conllevan.
Por último, el colectivo apunta a la mentalidad urbano-consumista, que genera desconexión con la naturaleza y provoca desarraigo emocional. Esta mentalifad, consideran, esta alimentada por los medios de comunicación y las grandes plataformas tecnológicas.
Frente a este diagnóstico poco esperanzador, ¿qué proponen?
Las dos plataformas plantean que la solución son, precisamente, los pueblos, unos "escenarios de futuro", no solo para estos problemas mencionados, sino también para el conjunto de problemas que tiene España, como la crisis de la vivienda. Argumentan que los pueblos se ofrecen como alternativa real a la crisis de vivienda inaccesible en las grandes ciudades.
También plantean los pueblos como espacios idóneos para emprendedores y migrantes en sectores esenciales (panaderías, herrerías), en los que hay una necesidad de oferta, que muchas veces no se cubre, precisamente, porque no hay relevo generacional.
Respecto a la producción agroecológica de cercanía y mercados locales, el colectivo señala que el mundo rural es una oportunidad de soberanía alimentaria. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre de los mercados por la guerra, esta soberanía que mencionan se vuelve cada vez más importante.
Por último, califican los pueblos como comunidades energéticas a escala humana, con modelos de cuidado para la infancia, mayores y salud mental en entornos humanizados, que contrasta a veces con la poca humanización de las grandes zonas urbanas, en las que las prisas y el individualismo son lo primero, por encima de la parte social.
"Que nadie decida por nosotros sin nosotros"
La plataforma reitera su exigencia histórica de que el 31 de marzo sea declarado oficialmente como el Día Europeo de Lucha contra la Despoblación. Instan a la UE y a las administraciones nacionales a establecer alianzas "de igual a igual" entre lo urbano y lo rural.
"Es una herida colectiva que compromete la cohesión de todo el país", concluye el texto, haciendo un llamamiento a que la sociedad tome conciencia de que defender los pueblos es defender el futuro de todos. El colectivo está dispuesto a seguir alzando la voz y defendiendo la vida de estos núcleos alejados de las grandes urbes: "Que nadie dé por vacíos nuestros pueblos mientras sigan latiendo".