El mercado laboral de las Islas Baleares ha vuelto a situarse en el centro del debate tras conocerse que la tasa de cobertura de las prestaciones por desempleo alcanzó el 292% en diciembre de 2025, lo que significa que cobraron ayudas casi tres veces más personas que parados registrados.
Según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), la media anual de cobertura en el archipiélago se situó en el 188% durante 2025, muy por encima de la media nacional, que ronda el 79%. La magnitud de la diferencia ha generado interrogantes sobre la interpretación de las estadísticas laborales y la estructura real del empleo en la comunidad.
El economista José Ramón Riera ha señalado que este fenómeno refleja una distorsión en la lectura de los datos. “Cuando los perceptores superan ampliamente a los parados oficiales, el problema no es el trabajador, sino la forma en que se están midiendo las cifras”, advierte. En su opinión, “se cambia la etiqueta estadística, pero la dependencia del subsidio sigue existiendo”.
Un efecto de la estacionalidad y los fijos discontinuos
El caso balear tiene una explicación estructural ligada al peso del sector turístico. La economía del archipiélago se caracteriza por una alta estacionalidad, lo que provoca que miles de trabajadores alternen periodos de actividad con otros de inactividad a lo largo del año.
Muchos de estos empleados tienen contratos de fijo discontinuo, una figura laboral que les mantiene vinculados a la empresa, pero que durante los meses sin actividad no aparecen como parados registrados, aunque pueden percibir prestaciones.
Esta circunstancia genera una aparente paradoja estadística: personas que no figuran en el paro oficial pero sí están cobrando una prestación, lo que eleva la tasa de cobertura por encima del 100%.
Riera resume el fenómeno con una advertencia: “Los números son oficiales, pero hay colectivos que desaparecen del paro administrativo sin haber recuperado realmente una actividad estable”.
Otras provincias con tasas superiores al 100%
Aunque Baleares presenta el caso más extremo, no es el único territorio con coberturas superiores al número de desempleados. Provincias como Huelva, Jaén, Huesca o Girona también registran ratios por encima del 100%, aunque lejos del nivel alcanzado en el archipiélago.
Los expertos coinciden en que estos desequilibrios responden a factores como la temporalidad, la estacionalidad sectorial o la rotación laboral, pero advierten de que la interpretación de los datos puede inducir a conclusiones erróneas sobre la evolución real del empleo.
Debate sobre la lectura del paro
El Gobierno ha destacado en los últimos meses la reducción del desempleo y el aumento de afiliación, pero algunos analistas sostienen que la evolución del mercado laboral debe analizarse junto al volumen de perceptores de prestaciones.
“No estamos ante un mercado laboral plenamente estable, sino ante una mayor rotación y dependencia de periodos intermitentes de empleo”, apunta Riera, quien considera necesario mejorar la transparencia estadística para reflejar con mayor precisión la realidad.
El caso de Baleares, con una cobertura anual del 188% y picos cercanos al 300%, se ha convertido así en uno de los ejemplos más claros del impacto que los cambios en la contratación y la estacionalidad tienen sobre las cifras oficiales del empleo.