El periodista Carlos Alsina ha anunciado este lunes a los oyentes de Onda Cero su decisión irrevocable de abandonar la dirección del primer tramo de 'Más de uno' a partir del próximo mes de septiembre. Tras 36 años de trayectoria profesional y 33 de ellos al frente de formatos diarios de información y opinión de forma ininterrumpida, el comunicador ha justificado su salida de la primera línea de la actualidad política debido al desgaste físico y mental: "He llegado a la conclusión de que me he gastado; considero que para estar a la altura hay que estar pleno de energía y vibrar con las noticias", ha confesado emocionado.
La reestructuración de la parrilla de la emisora de Atresmedia se ejecutará de forma escalonada con vistas a la próxima temporada, propiciando un baile de nombres propios de primer nivel. El relevo en la franja más madrugadora del magacín matinal lo asumirá Rafa Latorre, quien abandona la dirección de 'La Brújula' tras cuatro temporadas consecutivas cosechando récords históricos de audiencia en la franja nocturna. A su vez, el hueco vacante en el informativo de la noche será ocupado por Marta García Aller, otra de las firmas de referencia de la cadena, que regresa al formato donde inició su andadura en la radio generalista hace dos décadas.
Una "autorelegación" pionera y el valor del entretenimiento
Alsina ha desvelado que trasladó su renuncia a la dirección general del grupo el pasado 13 de marzo. Ante la imposibilidad de disuadirlo, la cúpula directiva de Atresmedia diseñó una contraoferta estratégica para retener al comunicador: abandonar la tertulia y el editorial político, pero mantenerse al frente del segundo tramo del programa, centrado de forma exclusiva en la cultura, el humor y el entretenimiento de magacín.
El locutor ha asumido el movimiento con absoluta naturalidad, desvinculándolo de cualquier lectura negativa. "Pasar de conducir todo el programa de la mañana a conducir solo el segundo tramo es una relegación profesional. Lo es. Soy relegado. He decidido relegarme en una fórmula probablemente inédita en la radio en España", ha admitido, al tiempo que realizaba una encendida defensa de la radio que hace compañía. "Hay mucho más en la radio que el sermón de las 20:00 horas y la entrevista al ministro. Los cómicos son una bendición, los escritores, los artistas y los culturetas", ha reivindicado.
Desmentido rotundo a las teorías del castigo político
Anticipándose al debate mediático y digital, Carlos Alsina ha dedicado una parte sustancial de su alocución matinal a rechazar de forma tajante las teorías conspirativas que vinculan su salida con presiones gubernamentales o líneas editoriales corporativas. El periodista ha lamentado la excesiva politización que sufre la crítica de medios en España desde hace un cuarto de siglo, donde los profesionales del micrófono son encasillados de forma simplista en bloques partidistas.
"He leído este fin de semana que he sido depurado por Onda Cero. Pobre de mí. Onda Cero es mi cadena, mi marca, mi casa y mi familia. Si usted lee cualquier otra versión, no se lo crea", ha zanjado con firmeza, recordando que la función del periodismo no radica en "tumbar gobiernos" ni en "maquillar los desmanes de quien manda", así como tampoco en tutelar la llegada de la oposición al poder. Con un calendario de 40 programas pendientes para clausurar la presente temporada, el presentador ha llamado a afrontar el relevo generacional como el "crecimiento natural" de un proyecto sólido.