Salud pública y vacunación

Inmunólogos españoles reiteran la importancia de reforzar la vacunación frente al sarampión ante el aumento de casos

Especialistas en inmunología y salud pública han vuelto a destacar la importancia de reforzar las coberturas de vacunación frente al sarampión en España, en un contexto marcado por el aumento de casos registrados desde 2022 y la pérdida reciente del estatus de país libre de esta enfermedad viral altamente contagiosa. 
Médico de primer plano vacunando a niño - Freepik
photo_camera Médico de primer plano vacunando a niño - Freepik

La Sociedad Española de Inmunología, a través de su Comité de Expertos en Vacunas, ha señalado que aunque el repunte de casos de sarampión detectado en los últimos años “no justifica alarmismo”, es necesario reforzar las coberturas de vacunación para mantener la protección colectiva y evitar nuevos brotes sostenidos en la población.

España, que fue certificada como país libre de sarampión por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha registrado un aumento de casos que ha llevado a la reevaluación de la situación sanitaria. Según las autoridades y expertos, las coberturas vacunales actuales —con primera y segunda dosis de la triple vírica— son elevadas en términos generales (97,3% y 93,8% respectivamente), pero la segunda dosis se sitúa justo por debajo del umbral del 95% recomendado para mantener la inmunidad de rebaño.

La pérdida de ese estatus y la creciente movilidad internacional, con casos importados desde países donde el virus circula con mayor intensidad, subrayan la necesidad de intensificar la vacunación y la vigilancia epidemiológica. Este enfoque incluye, según los inmunólogos, aumentar el acceso a la vacuna, revisar los calendarios de vacunación existentes y promover campañas de concienciación dirigidas especialmente a grupos con coberturas más bajas, como adultos jóvenes o niños que no completaron la pauta recomendada.

Los expertos recuerdan que el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas conocidas, y que mantener altas tasas de vacunación —por encima del 95% con dos dosis— es la estrategia más eficaz para prevenir brotes, proteger a los más vulnerables y asegurar que la enfermedad no recupere una circulación endémica en la población.

En este contexto, las autoridades sanitarias también han reforzado la vigilancia epidemiológica y las medidas de respuesta rápida ante la detección de casos sospechosos o brotes, con especial atención a asegurar que todas las comunidades autónomas alcancen y mantengan las coberturas óptimas de vacunación.