El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este sábado que España “no reconoció al régimen de Maduro”, pero tampoco reconocerá “una intervención que viola el derecho internacional”, en referencia a la operación militar lanzada por Estados Unidos en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
El jefe del Ejecutivo realizó estas declaraciones en un mensaje difundido en redes sociales tras la comparecencia del presidente estadounidense, Donald Trump, en la que anunció que Washington dirigirá Venezuela hasta que se produzca una transición “segura” y “adecuada”.
Llamamiento a la desescalada y a la protección de la población civil
Sánchez ha reiterado su posición de esta misma mañana, cuando hizo un primer llamamiento a la “desescalada y la responsabilidad”, insistiendo ahora en que España no puede avalar una acción que, a su juicio, “empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”.
En su mensaje, el presidente español ha pedido a todas las partes implicadas que “piensen en la población civil, respeten la Carta de Naciones Unidas y articulen una transición justa y dialogada”, situando el foco en la necesidad de evitar una escalada militar que agrave la crisis humanitaria en el país sudamericano.
Choque con la estrategia anunciada por Trump
Las palabras de Sánchez contrastan con la posición expuesta horas antes por Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos dirigirá temporalmente Venezuela, con el objetivo de garantizar una transición política, y que su administración se encargará de reconstruir las infraestructuras petroleras del país.
Desde Moncloa se subraya que España mantiene su rechazo al régimen de Maduro, pero considera que la solución al conflicto venezolano debe producirse dentro del marco del derecho internacional, sin imposiciones militares ni ocupaciones extranjeras.