El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó este viernes a Ceuta para seguir sobre el terreno la crisis migratoria desencadenada tras la entrada irregular de miles de personas desde Marruecos.
Durante su comparecencia pública, calificó lo ocurrido como un episodio "inédito", afirmó que supone "un ataque" y "una violación de la integridad territorial de España", y trasladó a los ciudadanos ceutíes que "toda España está con ellos".
Además, aseguró que el Ejecutivo es consciente del estado de "angustia" que atraviesa la población de la ciudad autónoma y subrayó que la prioridad del Gobierno pasa por recuperar la seguridad y la normalidad en Ceuta.
El Gobierno vuelve a responsabilizar a las mafias
Durante su intervención, Sánchez volvió a señalar a las mafias que trafican con seres humanos como responsables de la situación vivida en la frontera.
Según explicó, la llegada masiva de personas se habría visto favorecida por la difusión en redes sociales de una "lectura interesada" de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el rechazo en frontera, interpretación que, a su juicio, habría sido utilizada por estas organizaciones para favorecer la entrada irregular.
El presidente insistió en que el Gobierno trabajará para garantizar la seguridad de los ciudadanos y hacer frente a la crisis migratoria.
Se abre a modificar la Ley de Extranjería
Sánchez anunció también que el Ejecutivo estudiará una posible reforma de la Ley de Extranjería con el objetivo de facilitar que las repatriaciones en frontera puedan realizarse "de la manera más eficiente posible".
En este sentido, explicó que también se analiza el despliegue de boyas en el espigón que separa Ceuta de Castillejos, con la finalidad de crear una barrera física que facilite administrativamente las repatriaciones en frontera conforme a la sentencia del Tribunal Supremo.
Asimismo, no descartó impulsar modificaciones legislativas adicionales para hacer más efectivos estos procedimientos.
Defiende la cooperación con Marruecos
Durante su comparecencia, Pedro Sánchez evitó dirigir críticas a Marruecos y aseguró que las autoridades del país vecino están dispuestas a cooperar para agilizar la repatriación de sus ciudadanos.
El presidente destacó que la interlocución mantenida desde el inicio de la crisis con las autoridades marroquíes ha sido "constante, fluida y muy razonable", diferenciándola de la situación vivida durante la crisis migratoria de 2021.
La petición de una respuesta urgente desde Ceuta
La información recoge que las llegadas registradas antes del jueves ya habían motivado las primeras peticiones de ayuda del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien alertó de una situación de "colapso" y reclamó una respuesta "contundente y sin dilación" por parte del Gobierno.
Vivas solicitó la activación de la emergencia nacional debido a la magnitud de la crisis, aunque el Ministerio del Interior sostuvo que esa figura jurídica no puede aplicarse a una crisis migratoria, al estar prevista únicamente para riesgos naturales y tecnológicos.
Críticas desde la Junta de Andalucía
La crisis migratoria también provocó reacciones políticas desde la Junta de Andalucía.
La consejera de Servicios Sociales, Familias e Igualdad, Loles López, sostuvo que lo ocurrido en Ceuta es "el reflejo de esa política caótica en materia migratoria" del Gobierno de Pedro Sánchez y reclamó al presidente que asuma su responsabilidad y aporte una solución a una situación que calificó de emergencia.
Además, criticó la ausencia de coordinación y planificación durante los últimos años y afirmó que "no vale mirar para otro lado", insistiendo en que el Ejecutivo debe responder con medidas para resolver la crisis.

