El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid ha endurecido su discurso contra la operación urbanística de Méndez Álvaro tras su ratificación en el Pleno, calificándola de “operación hecha a medida de intereses privados” y cuestionando su justificación de interés general.
El concejal socialista Antonio Giraldo ha denunciado que el proyecto responde a una estrategia diseñada para resolver un problema urbanístico vinculado a El Corte Inglés, tras una ampliación que había sido declarada ilegal.
“Un traje a medida” para intereses privados
Según Giraldo, la modificación del planeamiento urbanístico se diseñó específicamente para evitar las consecuencias de una sentencia que obligaba a demoler una ampliación ilegal, lo que, a su juicio, demuestra que la actuación no respondía a necesidades reales del distrito.
El edil ha sido tajante al afirmar que se trata de un “traje a medida” y ha criticado que se utilizara la figura de actuación de dotación —prevista para generar suelo destinado a equipamientos públicos— para justificar la operación.
Dudas sobre la necesidad real de equipamientos
Uno de los principales argumentos del PSOE es que la operación se sustentó en una supuesta necesidad urgente de equipamientos básicos, como bibliotecas, centros culturales o espacios para mayores.
Sin embargo, los socialistas sostienen que esa necesidad “nunca existió” y que fue utilizada como argumento para legitimar el cambio urbanístico.
De hecho, recuerdan que esta posición ya fue llevada a los tribunales en abril de 2024, cuando el grupo municipal presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la modificación del Plan General en este ámbito.
Críticas al cambio de uso del proyecto
Giraldo ha criticado además que el uso previsto para los terrenos haya cambiado sustancialmente, planteándose ahora la instalación de un hub vinculado a la Empresa Municipal de Transportes (EMT).
A su juicio, esta decisión contradice tanto la finalidad original del proyecto como el convenio firmado, evidenciando que el interés general alegado fue “una coartada”.
“Se confirma lo que denunciábamos”
El concejal socialista ha concluido que la evolución del proyecto confirma las sospechas iniciales del PSOE:
“No había una necesidad real de equipamientos para el distrito y toda la operación se concibió para resolver un problema privado”, ha señalado.
Desde el Grupo Municipal Socialista consideran que este caso refleja una forma de actuar que prioriza intereses particulares frente a las necesidades vecinales, y mantienen su rechazo a una operación que siguen calificando de “pelotazo urbanístico”.
