En su intervención ante el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos esta mañana, Belarra ha calificado estos hechos de "muy graves" y ha dicho que, de confirmarse, obligarían a replantear "no solo las relaciones diplomáticas sino también las comerciales y de cooperación" entre España y Estados Unidos.
La ministra afirmó que "si se confirma que ha habido espionaje masivo por parte de un socio estratégico como Estados Unidos, entonces España tendría que replantearse de manera radical sus relaciones comerciales, económicas y de seguridad con ese país, e incluso llegar a romperlas si fuera necesario".
Reacción del Gobierno y contexto internacional
El pronunciamiento de Belarra se produce en un contexto de tensión diplomática por filtraciones sobre actividades de vigilancia que habrían afectado a comunicaciones de políticos europeos, un asunto que ya ha generado reacciones críticas de varias capitales de la Unión Europea. El Gobierno español ha exigido explicaciones formales a las autoridades estadounidenses y ha trasladado que espera transparencia sobre cualquier implicación de agencias de seguridad de Estados Unidos.
Expertos en relaciones internacionales señalan que romper relaciones comerciales con un socio como Estados Unidos implicaría medidas complejas y de largo alcance, que afectarían a sectores comerciales, tecnológicos y de defensa en ambos lados del Atlántico. Estados Unidos es uno de los principales destinos de exportación de productos españoles, y cualquier decisión extrema en ese ámbito tendría impacto en el tejido exportador y en inversiones.
Llamado a la unidad política
Belarra también destacó la necesidad de una respuesta coordinada entre fuerzas políticas dentro de España para abordar las consecuencias de estos hechos, y afirmó que la defensa de la soberanía nacional y de los derechos fundamentales exige una posición firme.
No podemos tolerar que se vulneren derechos básicos y la privacidad de nuestros representantes democráticos sin consecuencias claras.