El aumento del número de compañías confirma la tendencia ascendente que el municipio ha mostrado en los últimos años, impulsada principalmente por actividades relacionadas con los servicios profesionales, el comercio y diferentes ramas del sector terciario. Esta evolución ha convertido al municipio en un polo de atracción para autónomos, pymes y nuevas iniciativas emprendedoras.
El ayuntamiento destaca que esta expansión no solo implica más actividad económica, sino también una mayor estabilidad para el empleo local y una diversificación del tejido productivo que favorece la resiliencia ante ciclos económicos adversos. A ello se suman la buena conectividad con la capital y un entorno urbano percibido como favorable para la implantación y consolidación de negocios.
Con estos indicadores, Majadahonda se mantiene entre los municipios con mayor vitalidad empresarial del área metropolitana de Madrid, consolidando una trayectoria de crecimiento sostenido que la distingue frente a otras localidades de tamaño similar.