El dato más destacado del balance es que los homicidios consumados pasan de 1 caso a 0, lo que supone una reducción del 100%. Además, los homicidios en grado de tentativa descienden un 60%, reflejando una caída notable en los delitos contra la vida.
Reducción de delitos sexuales
En el ámbito de los delitos contra la libertad sexual, el descenso global es del 14,8%. Dentro de esta categoría, las agresiones sexuales con penetración bajan un 33,3%, uno de los indicadores que mayor impacto social genera.
Menos robos en viviendas y establecimientos
Los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones se reducen un 14,4%. En concreto, los robos en viviendas bajan un 13,2%, un indicador directamente vinculado a la sensación de seguridad de las familias.
Evolución de hurtos y sustracciones de vehículos
Los hurtos aumentan un 6,9%, aunque una parte importante corresponde a sustracciones de teléfonos móviles en eventos festivos y concentraciones multitudinarias. En estos casos, el porcentaje de esclarecimiento ha sido elevado gracias a dispositivos específicos de vigilancia.
Las sustracciones de vehículos suben un 82%, un incremento que se atribuye principalmente a denuncias por no devolución de vehículos de alquiler, una casuística administrativa que distorsiona la estadística y que no implica un aumento proporcional de la delincuencia violenta ni organizada.
Descenso de la cibercriminalidad
La cibercriminalidad registra una reducción global del 7,6%. Las estafas informáticas bajan un 7,4% y el resto de ciberdelitos descienden un 9,5%, lo que se atribuye a la prevención, la concienciación ciudadana y la especialización de las unidades de investigación tecnológica.
Balance global
Aunque el total de infracciones penales aumenta un 8,6%, el análisis cualitativo de los datos muestra una disminución clara de los delitos más graves, una bajada significativa de las agresiones sexuales y de los robos en viviendas, y una continuidad en el descenso de la cibercriminalidad.