La actuación municipal se ha ejecutado a raíz de un informe técnico del área de Urbanismo que determina que la finca carece de las condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad. Las inspecciones detectaron múltiples enganches y derivaciones irregulares en la red eléctrica efectuados sin medidas de protección, lo que generaba un peligro potencial para la integridad física de las personas que pernoctaban en el interior y para la seguridad de los inmuebles colindantes.
Con la intervención en la calle Alpedrete, el Consistorio completa un plan operativo coordinado por los servicios técnicos municipales, la Policía Local y las empresas suministradoras. Esta actuación sucede a los cierres preventivos realizados con anterioridad en otros puntos del término municipal, como el del edificio de la calle Trinidad en diciembre de 2025 y el del inmueble de la calle Real en febrero de 2026.
La alcaldesa de Collado Villalba, Mariola Vargas, ha señalado que la prioridad de la corporación es garantizar la seguridad y la convivencia vecinal, argumentando que no se pueden tolerar situaciones de ocupación irregular que deriven en riesgos extremos para la vida. Asimismo, el ayuntamiento ha comunicado que mantendrá las labores de supervisión e inspección dentro de sus competencias para asegurar el cumplimiento de las normativas de habitabilidad en el parque edificado local.