El soterramiento de la A-5 ha dado este viernes un paso decisivo con la unión de dos de los frentes de excavación del túnel, un hito técnico conocido como cale que certifica la continuidad del trazado subterráneo. Desde primera hora de la mañana han quedado conectadas dos galerías excavadas de forma independiente, enlazando 700 metros lineales de túnel y acercando la obra a su fase final.
Este tipo de operaciones se repetirá en las próximas semanas en el resto de tramos hasta completar el conjunto del subterráneo proyectado. Hasta ahora se han construido 1,9 kilómetros de los 5,1 previstos, y ya se ha colocado el 81,7 % de la losa que permitirá materializar en superficie el futuro Paseo Verde del Suroeste, bajo el que circularán los hasta 80.000 vehículos diarios que antes discurrían por la autovía.
El avance de los trabajos ha sido posible gracias a un despliegue de gran envergadura, con más de 600 trabajadores y más de 400 máquinas operando simultáneamente en distintos puntos de la obra. Según el Ayuntamiento, este ritmo permitirá abrir el túnel a finales de 2026, si no se producen imprevistos técnicos o meteorológicos.
En paralelo, la próxima semana habrá cambios relevantes en la circulación. Desde el miércoles se eliminará el baipás del enlace del Parque de Atracciones, una vez finalizada la ejecución de las losas de cubrición del túnel en ambos sentidos. De hecho, desde este jueves el tráfico procedente o con destino al túnel de la M-30 en la avenida de Portugal ya circula de nuevo en línea recta durante 500 metros, entre los puntos kilométricos 3+250 y 3+750, lo que facilita los desplazamientos y reduce desvíos provisionales.
Además, el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Borja Carabante, está construyendo un ramal de conexión en superficie de unos 60 metros entre la avenida de Portugal y la A-5 sentido Alcorcón. Este acceso evitará que los vehículos tengan que desviarse por la calle de Dante y ordenará mejor los flujos de tráfico en el entorno. El Consistorio pide circular con precaución y planificar los desplazamientos, especialmente en horas punta.
Más allá de la ingeniería, la obra persigue una transformación urbana de gran calado. El actual paseo de Extremadura se convertirá en el Paseo Verde del Suroeste, un gran eje peatonal que coserá los barrios de Latina, Lucero, Aluche y Las Águilas con Campamento y Casa de Campo, separados desde 1968 por la autovía.
La cubrición permitirá prolongar en superficie el bulevar peatonal de la avenida de Portugal hasta la avenida del Padre Piquer, enlazándolo con Madrid Río. En superficie, el tráfico se reducirá en torno a un 90 %, con la consiguiente disminución de emisiones contaminantes y ruido. También se mejorará la seguridad vial y se aliviarán puntos conflictivos de retenciones como Batán o los accesos a Boadilla del Monte.
La movilidad sostenible ganará peso con un carril bici bidireccional y semaforizado de 3,5 kilómetros, que arrancará en la calle Illescas y conectará con la red ciclista existente en la avenida de Portugal y Madrid Río. A ello se sumarán aceras más amplias y 33 nuevas conexiones peatonales, frente a las 16 actuales, para favorecer los desplazamientos a pie y la integración de los barrios.