El objetivo es recuperar ecosistemas degradados como huecos mineros, robledales y hábitats de alta montaña, reforzando la biodiversidad y mejorando el equilibrio forestal.
El anuncio lo ha realizado el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, durante la reunión del Consejo de Medio Ambiente regional, en la que han participado organizaciones sociales y expertos de la Administración autonómica.
Las actuaciones, que se ejecutarán antes de que finalice el año, estarán financiadas con fondos europeos procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR).
Recuperación de huecos mineros y reforestación con especies autóctonas
Uno de los proyectos más relevantes se desarrollará en once huecos mineros situados en la Dehesa del Berrocal y Gargantilla, en Becerril de la Sierra. Allí, técnicos del área de biodiversidad reconstruirán el terreno alterado por antiguas extracciones para devolverle un aspecto más próximo al original.
Además de la restauración del suelo, se plantarán especies herbáceas, arbustos y matorrales autóctonos, y se instalarán cajas nido para aves y refugios para murciélagos, favoreciendo así el regreso de fauna protegida.
Actuaciones en alta montaña y pinares
En el entorno del puerto de Navacerrada, en Cercedilla, se acometerán trabajos de recuperación ambiental en zonas de alta montaña, donde la presión climática y el uso humano han afectado a la vegetación.
Por otra parte, en el monte de utilidad pública El Risco, en Manzanares el Real, se llevará a cabo una adecuación de pinares para restituir especies frondosas propias del entorno que fueron desplazadas con el paso del tiempo por la expansión de pinos y arizónicas.
Protección de robledales y bosques de ribera en Rascafría
Las intervenciones también alcanzarán la finca Término de El Paular, en Rascafría, donde se acondicionarán los robledales para garantizar la persistencia del roble carrasqueño y andaluz, y favorecer la expansión del roble negro. Estas medidas buscan equilibrar la elevada densidad actual del pino salgareño y aumentar la diversidad vegetal.
Asimismo, se actuará en los bosques de ribera cercanos a los arroyos de La Morcuera para frenar la degradación de márgenes y riberas, reduciendo los procesos erosivos del suelo.
Más biodiversidad y refugio para fauna protegida
Según ha señalado Novillo, todas estas actuaciones permitirán incrementar la biodiversidad regional y mejorar las condiciones de alimentación y refugio para especies protegidas asociadas a estos hábitats.
La estrategia autonómica combina restauración forestal, protección del suelo y refuerzo de la fauna silvestre, con el objetivo de consolidar la resiliencia de los ecosistemas madrileños frente al cambio climático y la presión humana.