El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha anunciado que se reforzarán los recursos humanos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y de las confederaciones hidrográficas para mejorar su capacidad de previsión, seguimiento y atención ante fenómenos climáticos adversos. La decisión forma parte de un paquete de medidas que busca adaptar las instituciones públicas a las necesidades derivadas del cambio climático y gestionar de manera más eficaz los recursos hídricos y naturales.
Según explicó el Gobierno, el incremento de plantilla permitirá contar con más técnicos especializados en meteorología, hidrología y gestión del agua, así como personal dedicado al análisis de datos, modelización climática y atención a emergencias relacionadas con fenómenos extremos como sequías, inundaciones o temporales.
Esta estrategia, según fuentes oficiales, contribuirá a proporcionar una respuesta más rápida y coordinada frente a riesgos climáticos que afectan cada vez con mayor frecuencia a amplias zonas del territorio español.
La ampliación de las plantillas también se enmarca en la necesidad de fortalecer la infraestructura humana de las confederaciones hidrográficas, organismos encargados de la gestión de las cuencas y de la planificación y protección de los recursos hídricos. Con este refuerzo, el Gobierno pretende mejorar la vigilancia de los ciclos del agua, la planificación de recursos y la coordinación entre administraciones para garantizar un uso sostenible y seguro del agua en contextos de variabilidad climática.
El Ejecutivo ha subrayado que reforzar las capacidades de Aemet y de las confederaciones hidrográficas debe permitir anticiparse mejor a eventos extremos, minimizar daños y asegurar la protección de poblaciones y ecosistemas. En este sentido, ha señalado que contar con más especialistas y técnicos facilitará la elaboración de estudios, mapas de riesgo y sistemas de alerta temprana que son clave para la prevención.
El incremento de plantilla se implementará de forma gradual y se acompañará de planes de formación para garantizar que el personal que se incorpore cuente con las competencias necesarias en materia climática, hidrológica y de gestión de recursos naturales. El Gobierno considera que estas medidas reforzarán la resiliencia institucional frente a los efectos del cambio climático y contribuirán a consolidar sistemas más robustos en la protección del medio ambiente y de las personas.